La querella de las mujeres y protofeminismo. Una anotación

Citando la querella de las mujeres (wikipedia) como precedente a alguna de las reivindicaciones de Mujeres Libres (wikipedia) a un profesor de secundaria de historia jubilado que se había especializado en su día en medieval, me sorprendió un poco que este no conociese ni la expresión ni el fenómeno. Por supuesto, lo que me sorprendió no fue tanto que esta persona en particular no lo conociese (eso me da más igual), sino que esta persona no lo conociese en tanto que "representante arbitrario de la correspondiente clase de equivalencia" (usando jerga de álgebra lineal), como proxy estadístico del conocimiento institucional y social de la clase descrita ("profesor de historia..."); si dicha transferencia es legítima o no, vete tu a saber. Y esta sorpresa incentivo cierta zozobra ante su "tengo muchas dudas de que no sea un contubernio academicista y con ninguna realidad social o histórica.", algo que no me había planteado antes. Lo siguiente responde a esa zozobra. 

Hasta donde tengo entendido, Burckhardt periodiza y tematiza por primera vez el renacimiento en 1860, retrospectivamente, y posteriormente se ha tenido que matizar esa idealización sesgada que hace de ese contexto socio-histórico. Por su parte, "querelle des femmes", aunque como término historiográfico es de 1880, ya se usaba (en la forma de "cause des dames") en el siglo XV, aunque para referirse a casos legales concretos y, puntualmente, al debate legal en su conjunto (elianeviennot). 

Por supuesto, una moda concreta está ligada a un contexto concreto y no por ello tiene porque ser un fenómeno relevante (ni en el momento, ni con posterioridad, ni para el estudio retrospectivo). Del mismo modo, podría argumentarse que ese debate legal es anecdótico (¿como, quizá, los animal trials?), y su recuperación anacrónica, posdictiva e ideológica. Pero como comenta el citado artículo de Éliane Viennot, el término historiográfico nace precisamente para explicar ciertas antologías de archivo que estaban apareciendo en ese momento (elianeviennot); por su puesto, podría cuestionarse si esos archivos se rescatan en ese momento a razón de una sensibilidad previa feminista, sesgando la muestra, pero no parece ser el caso (gpt).

De nuevo, nada de esto significa que tuviera mayor transcendencia social: a fin de cuentas, estamos hablando de un debate legal, filosofico, intelectual... en el que probablemente solo participase una minoría social (quién supiese leer y escribir, quien tuviese la formación intelectual, quien tuviese la plataforma y estatus social...). Sin embargo, intuyo que el debate permeo a la sociedad en general (o que el debate bebía del clima social general), o que el término tiene potencia explicativa más allá del debate puramente técnico. A modo de ejemplo, hace poco fui a un coloquio en el que se reivindicaba a Cervantes como feminista (a propósito, e.g., del monologo de la pastora Marcela). Mismamente, a veces he visto (Reeves 2009) reivindicar a John Mill, por "The Subjection of Women", como padre del feminismo (a pesar de que el libro es coescrito con su mujer, quien habitaba los círculos feministas de su época, y que las tesis que defiende su tratado son equivalentes a las del tratado de Wollstonecraft, muy anterior, o son menos avanzadas que las de Wheeler 1825), y otro tanto como Poullain de La Barre. En este sentido, postular el marco de las querellas de las mujeres creo que ayuda a explicar esta pluralidad de instancias protofeministas, anclando y aterrizando la expresión en una realidad social e histórica inmanente y material.

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