Nuestra impostura
Nuestra impostura I Empieza la danza que tanto me espanta; la fuerza de Esparta... ¿qué triunfo podrá? ¿Y su Laconia...? Se quiebra, mi voz... y finjo, que no existió... ese amago, que tendió... mi mano... a tu lado... «¿Qué será lo que dirá?» pienso que pensaras; mas es tan obvio leerme... ¿hace falta decirte? Seamos tal como ya somos en esta tácita verdad, sin necesidad de complicar una íntima complicidad. II Bailan suaves las palabras que salen de nuestras bocas; ¡temblores! cuando me rozan como pétalos de rosa. Pues aunque calle mis intentos mi cuerpo grita en lamentos; ¿no ves cómo me estremezco? ¡Qué absurdo —y humano...— parezco! ¡Ay, del miedo! Perderte yo no quiero... Esa lucidez, ese faro, ese pozo... No podría volver vivo a ese foso, al que no llega tu canto sonoro. Si tu sola presencia me inspira a ser mejor persona de esta vida, ¿por qué atarnos en palabras vacías? Sepas pues, simple es, que s...