No soy Ramanujan
Y de pronto cruza un vago estremecimiento por la luz serena. Las líneas se desvanecen, la inmensidad cámbiase en blanca piedra, y sólo permanece en la noche aciaga la certidumbre de tu ausencia. Leopoldo Lugones , fragmento de La blanca soledad Ansioso y emocionado, juzgando clara y evidente mi visión, me desprendí de mis mantas y encendí la luz: con ello, todo aquel hermoso edificio argumentativo cuidadosamente construido se desplomo ante mis ahora dilatadas e incrédulas pupilas, se desvaneció como un fantasma volátil y quimérico de entre mis manos, resbalo a través de mis dedos como el agua imparable, como los rayos de sol inasibles. Horrorizado, retrocedí instintivamente: apague la luz y me arrope, me sumergí de nuevo en la profundidad del mar onírico. Y aquello recién perdido, como desintegrado, poco a poco se fue recomponiendo, cual si se tratase de una explosión marcha atrás. Sin embargo, estando ahora más despie...