Cuando desde el anarcofeminismo se reivindica al 8M como "Día de la Mujer Trabajadora" (CNT 2020, CNT 2022) y no como "Día Internacional de la Mujer" (institucionalizado en 1977 por la Asamblea General de las Naciones Unidas, aunque en EEUU no se adoptó hasta 1994), debe entenderse "trabajadora" en un sentido amplio (con independencia de si se trata de trabajo asalariado o no) y de clase precisamente porque consideramos que el trabajo doméstico, reproductivo y de cuidados es también trabajo, como se expresa en los citados manifiestos (entre otros) y en las tradiciones intelectuales de las que beben, desde Anna Doyle Wheeler 1825 («[who] resolve the tension between capitalism and gender equality by making the case for radically democratic communities of mutual co-operation, where all useful labor, including reproductive labor, is compensated», link, y quien en 1830 ya promulgaba el internacionalismo obrero y feminista) hasta Tithi Bhattacharya (autora de «Social Reproduction Theory: Remapping Class, Recentring Oppression» 2017, y una de las organizadoras de la huelga internacional de mujeres del 8 de marzo de 2017, en la que, de nuevo, el paro incluía la actividad reproductiva) pasando por Teresa Claramunt (anarcosindicalista impulsora del primer grupo de autoemancipación de mujeres trabajadoras y sin recursos económicos en 1889, marcada por la huelga de las tejedoras de 1881, igualmente con vocación de revolución social y no meramente laboral).
Complementos:
https://en.wikipedia.org/wiki/Purplewashing
https://en.wikipedia.org/wiki/Purple_capitalism
https://en.wikipedia.org/wiki/Girlboss
https://es.wikipedia.org/wiki/D%C3%ADa_Internacional_de_la_Mujer
ps. No es solo cosa de anarquistas: https://www.instagram.com/reel/DVg4LEZDFUB/?igsh=Y25kMjYzb3luZGRj
Comentarios
Publicar un comentario
El pudor es un estigma social: descuartizame, y mis manos resquebrajadas te aplaudirn.