A mí el fuego abrasador

«¿quién renuncia a una querida costumbre?»

Virgilio Piñera El infierno (1946)

 Yo no le debo nada al buen gusto,

ansioso de entrar al inframundo. 

Que su fuego suture mis heridas

y mis gritos se derritan en risas.

En altos cielos hecho un ovillo...

¡caiga aquel frío en el olvido!

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