Porque la vida merece ser vivida: una mini reseña a "Teselas" de Encar González Gall
Si tenéis oportunidad de ir a una presentación del libro, no os la perdáis! Encar es pura vitalidad hecha materia, y una rapsoda magnifica.
Sin menoscabar por ello al resto del poemario, he de decir que he revisitado cual faro al primero de ellos, “mosaico”, cada vez que lo he retomado. Siempre me ha gustado describirme con el “Muy bien, me contradigo (Soy amplio, contengo multitudes)” de Whitman, y como que en esos versos encuentro esa tesis mucho más cristalina, ese giro del eje temporal al espacial; me reconforta, la verdad. Y su última estrofa, se me hace como muy intrigante y mística, transportándome al dilema del erizo; un giro sorpresivo característico de su obra.
Ahondando sobre esa cualidad Whitmaniana, se me antoja que varios de los poemas vienen atravesados por una idea similar pero diferente que me recuerda al “yo soy otro” de Rimbaud. Estoy pensando en versos como “no elucubrar con quién seré -o con quien era-”, “un suspiro en otra boca”, “observando la circulación desde la acera”, “despacio y chiquita, como un escarabajo, así camino”, “o que seré yo la nube viajera”, etc., como que hay un cierto distanciamiento de sí, o de la idea que se tiene (o te proyectan) de sí, o del mundo que conforma esa idea de sí, “empequeñeciendote” (o empequeñeciendo esa idea de), “desligandote” de ella por una libertad no condicionada por la mirada ajena (“donde nadie la voltea por el capricho de verla”). Un “distanciamiento” que viene como acompañado por la búsqueda de otro acercamiento más atento (“cuando conecto con tu vacío y me lleno”, Amor en vena, “esa que conoces bien, pero conoces de antes”, Alma de gata, “temo a una vida carente de ilusión”), como que hay un despertar (“me alejé porque estando en ella no veía”, Hablar tu idioma, Ácido poético). Al menos así es cómo lo estoy sintiendo.
Y esto es solo sobre los primeros 24 poemas! También hay mucho humor y erotismo y amor y naturaleza y lucha y compasión y muchas cosas más que no os voy a desvelar para que las descubráis! Todo desde el más absoluto mimo e inteligencia.
Sobre los microrelatos, me ha chocado (para bien) su mordacidad, acompasada como de un cierto humor que no sabría muy bien cómo describir, a ratos negro y cínico y reivindicativo y con crítica social y cierta lectura metanarrativa (en el sentido de que se prestan a la doble lectura, literal y alegórica; como que hay velado un trasfondo, a menudo de crítica social o reivindicativo).
Se confirma con tu reseña que 'uno encuentra en el arte lo que ya lleva dentro'. Gracias por "mirar" mi Teselas tan bien. 🫰
ResponderEliminar😆😊
Eliminar