Frontispicio 2: del nombre

Aquí comenté el frontispicio que me diseñe para poner en la entrada de mi casa, y su porqué. 

Previamente a eso, ya había puesto una cartulina morada de 14x9 pegada con celo en la puerta de mi casa (del lado que da a la escalera del bloque), cartel en el que indicaba mi nombre y mi número de tlf (motivo por el cual no lo comparto directamente) junto a las siguientes citas (traducción propia). 

El disparador para este invento fue tapar una "X" de ese tamaño que tenía la puerta, creyendo que era un signo de ladrones por haber estado la casa medio abandonada durante el último año previo a mi compra. Tiempo después supe por el expropietario que en realidad la "X" se debía a que la puerta era defectuosa, y que su jefe (trabajaba en la obra) se la había regalado por eso mismo. Vueltas, qué de vueltas que da la vida.


 «si no me definiera a mí misma para mí misma, sería quebrada bajo el peso de las fantasías de otras personas y devorada viva.»

Audre Lorde Learning from the 60s 1982.
«Nadie conoce el verdadero nombre de una persona excepto sí misma y quien le dio ese nombre. Puede que al final decida revelárselo a une hermane o a una pareja o a una amistad, mas ni aun estos pocos individuos lo emplearan nunca cuando un tercero cualquiera pueda escucharlo; frente a otras gentes, le llamarán, como hace el resto, por su nombre de uso común o un apodo.
Si las personas de a pie ocultan su verdadero nombre de todo salvo de un selecto grupo al que aman y en el que confían absolutamente, con mucha más razón tienen que hacerlo quienes se dedican a la magia, siendo más peligrosas y estando a su vez más expuestas al peligro. Quien conoce el nombre de una criatura, sostiene en sus manos la vida de esa misma criatura.»
Ursula K. Le Guin A Wizard of Earthsea 1968.

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