Dia 016 (reedición)

 

Día 016

Sékioz de Niafre
«If our highly pointed Triangles of the Soldier class are formidable, it may be readily inferred that far more formidable are our Women. For if a Soldier is a wedge, a Woman is a needle» (Edwin Abbott Flatland 1884, Chapter 4.)
Ante el agotamiento de aquel sobreesfuerzo, me derrumbé sobre el asiento, alcé la vista, y reseguí con su pincel —de manera parsimoniosa, en finísimas líneas sin anchura, producto de mi quimérico pensamiento, sólo apreciables por la pulsación de su brillo, suerte de latido— las aristas que delimitaban el reducto en el que la obligación me confinaba. Fútil esparcimiento, pues mi situación era inescapable, penetrando —subrepticios y paulatinos— en mi ya de por sí turbado cerebro destellos de la visceral adaptación de Flatland por Ehlinger a través de mi palpitante delineación virtual, que hacía manifiesta la afilada complexión de las unidimensionales planilandesas, la cual las empoderaba de una perforante presión infinita: su mero roce, accidental o no, podía matar a cualquiera.
Por acción de la indefectible gravedad, retornó al suelo mi mirada: tal era el magnetismo del inerte cuerpo, y los sanguinolentos hilos que de él se abrían y se expandían, rellenando todo el plano en una fractalidad hipnótica digna de la curva de Hilbert; aun sin respirar ni parpadear, su ser continuaba invadiendo mi espacio y absorbiendo mi mente. Por más que creyera haber recuperado la calma, tal estampa reflejaba precisa mi estado anímico, remitiéndome —inexorable y metatextual— a mi disperso rumiar, que se diseminaba en una miríada de direcciones cual errático algoritmo voraz.
Tratando otra vez de ahogar este hastío, ya más psíquico que físico, me aparté de ese esperpento, buscando enseguida consuelo en la ventana que, fiel y efectiva, siempre había logrado evadirme de mi encierro. Tras ella, añorando tiempos más simples, una idealizada infancia se me desplegó cual diorama, viéndome vagar libre por aquel vacío que mi imaginación poblaba de amistades pasadas —perdidas— con las que charlotear y juguetear. En un momento de debilidad, incluso me tentó cual antojo enfundarme mi traje de astronauta para surcar tal inmensidad compasiva que jamás emitía juicio alguno cualquiera que fuera la atrocidad testimoniada —y había presenciado muchas—, pero me retuve, obturando con ello —sin percatarme— la válvula de alivio de una caldera interna en marcha, condenándome a...


Al fin y de repente, sentí quebrar por entera —cual La Clef des champs de Magritte— la cabina de vuelo, junto a mi misma ensoñación en ella proyectada, en razón de la intensidad con la que mis ojos en REM rebotaban entre ambas, reexperimentando en mí la peligrosidad que Abbott me atribuía y de la que yo me reapropiaba, aun cuando rechazaba, y mi misma existencia desafiaba, su biologicismo. De ese modo fue que desperté a mi nueva realidad:
En caso de emerger, ya no por recreo sino por requerimientos técnicos, no podría regresar, pues el protocolo de seguridad para las entradas necesitaba de nuestras respectivas claves secretas. Peor aún, si estaba reteniendo bien el acelerado entrenamiento de última hora, el resto de la flota tampoco podría auxiliarme sin comprometer las maniobras orbitales de transferencia de Hohmann, por no mencionar, como revela el uso de éstas, el suicida despilfarro de combustible que implicaría detener una inercia irrecuperable, cuando no desviar la trayectoria hacia un destino final escindido de las demás naves. —¿Se reconocerían así de atrapadas las Caroline Norton de la historia?
Evocando asimismo sobre la pira de mi consciencia las acumuladas —cual leños para el invierno— observaciones de Walter Rodney, William Blum, Chandra Mohanty, Gayatri Spivak, Enrique Dussel, Jason Hickel, Vandana Shiva, Maria Mies, Andrea Vetter, bell hooks, Maria Lugones, Fredric Jameson..., me enfurecí todavía más contra las condiciones —las exigencias, asfixiantes cual cobrador del frac— socio-político-económicas que nos habían abocado a la presente crisis climática y las «decisiones» «internacionales» que se sucedieron para salir del paso, así como la escasez de profesionales esenciales para nuestra supervivencia —y no meramente de la especie, preservada ad eternum en su élite—, que nada tenían que ver con los trabajos de mierda promovidos por el mercado, como denunciaba Graeber; carencia que se suplió a base de impartir cursos express a las fuerzas armadas, en pos de repartir la responsabilidad de la evacuación planetaria.
Un escalofrío recorre ahora mi espalda: ¿qué hubiera ocurrido con la humanidad de ponerse todos los huevos en una misma cesta, cual arca de Noé, susceptible de una desgracia como esta...?
A lo hecho, pecho, supongo... confiar es cuanto me queda. Confiar cual kierkegaardiano salto de fe que abraza el absurdo de destruir a elección la salvación sin renunciar a Ella o el «¡o todo o nada!» de Unamuno, por no hundirme en una paralizante angustia existencial o una espiral autodestructiva propia de una profecía autocumplida, aferrándome al voluntarista «fake it until you make it», o al mentalismo hermetista del «cuando quieres algo, todo el Universo conspira para que realices tu deseo» de Coelho, o al psicologicismo del pensamiento positivo, o a... Confiar en que las instrucciones de la máquina no demanden una erudición y capacidad más allá de mi medio círculo de entendimiento y posibilidad, mientras la ciudadanía permanece en su bendita ignorancia, cual vulnerable prole a mi cargo.
Contemplando nuestra herida madre Tierra —«desangrada bajo nuestros cuchillos»—, me recuerdo —y desrecuerdo— que la suerte, el demonio de Laplace dice, está echada.
«Erase una vez, un día, un niño / que a las hormigas llegó, aplastó, mató. [...] Las hormigas, hormigas, en tropel se revuelven; / su alma devoraran, seguramente. / Su sangre, su carne, chupan, desgarran / hasta lo más profundo; aun sus memorias codician.» (Healing-P Ari no Kansatsu 2008, vía VocaDB. Traducción libre.)
Original del 25/4/2020. EyL: espacial.

Algunas estadísticas

«Right now, many people are trapped, trapped in their homes with an abuser: this is the shadow pandemic. In one weekend, calls to domestic abuse helplines in the UK went up by 65%.» (UN Women The Shadow Pandemic: Domestic violence in the wake of COVID-19 27/5/2020.)
«In the civilian population, the lifetime average prevalence rate of sexual assault is 25%; however, military prevalence rates [from 20% to 43%] are usually based on a time period of 2 to 6 years (periods of active duty), thus suggesting a much higher prevalence» (Susan Walters Schmid West Virginia: Sexual Trauma in the Military 2017.)
«Black women now constitute nearly one-third of all women in the U.S. military. [...], this number is twice their representation in the civilian population and higher than that of men or women of any other racial or ethnic group.» (Julia Melin Desperate Choices 2016.)
Las tasas de violación o asalto sexual (incluyendo intento y amenaza) para personas mayores de 12 años son del 0.3 (hombres), 1.3 (mujeres), 0.6 (personas blancas), 1.9 (personas negras), 2.9 (mujeres negras), 0.9 (personas sin discapacidad), 2.7 (personas con discapacidad), 3.6 (personas con múltiples tipos de discapacidad), 1.8 (mujeres con renta familiar superior a 25 mil dolares), 3.5 (mujeres con renta familiar inferior a 25 mil dolares) según U.S. Department of Justice Criminal Victimization in the United States, 2008 (tablas 2, 5 y 6), Crime Against Persons with Disabilities, 2009-2011 (tablas 3, 4 y 7) y Female Victims of Sexual Violence, 1994-2010 (tabla 1). NISVS An Overview of 2010 Findings on Victimization by Sexual Orientation reporta una prevalencia a lo largo de la vida de violación, violencia física y/o acecho por parte de una pareja íntima del 66% (mujeres bi), 44% (lesbianas) y 35% (mujeres hetero); 46%, 13% y 17% respectivamente restringiéndonos a violación, no necesariamente por parte de una pareja (véase también Rothman et al. The prevalence of sexual assault against people who identify as Gay, Lesbian or Bisexual in the United States: A systematic review 2011)El 47% de las personas encuestadas para The Report of the 2015 U.S. Transgender Survey habían sido sexualmente asaltadas, el 10% en el último año (véase también Stotzer Violence against transgender people: A review of United States data 2009, NCAVP Hate Violence Against Transgender Communities Fact Sheet 2013).

Algunas experiencias

«la gente que se puso en campos de concentración a 1933 eran comunistas. ¿A quién le importaba? Lo sabíamos, estaba en la prensa. ¿Quién levantó su voz, tal vez la Iglesia Confesante? Pensábamos: los comunistas, los opositores de la religión, los enemigos de los cristianos —«¿Debo ser el guardián de mi hermano?»— Luego se libraron de los enfermos, los llamados incurables. —Recuerdo una conversación que tuve con una persona que decía ser cristiana. Dijo: Quizás es correcto, estos enfermos incurables sólo cuestan el dinero del estado, son sólo una carga para ellos mismos y para otros. ¿No es mejor para todos los interesados si son sacados del medio de la sociedad?— Sólo entonces la Iglesia como tal toma nota [herangekommen]. Entonces empezamos a hablar [einen Ton geredet], hasta que nuestras voces volvieron a silenciarse en público [in der Öffentlichkeit wieder verstummt ist]. ¿Podemos decir que no somos culpables / responsables? La persecución de los judíos, la forma en que tratamos los países ocupados, o las cosas en Grecia, en Polonia, en Checoslovaquia o en Holanda, que fueron escritas en los periódicos. [...]
Preferimos permanecer en silencio. Ciertamente no estamos sin culpa, y me pregunto una y otra vez, ¿qué habría ocurrido si en el año 1933 o 1934 —debió haber habido una posibilidad— 14,000 pastores protestantes y todas las comunidades protestantes en Alemania hubieran defendido la verdad hasta la muerte? Si hubiéramos dicho en aquel entonces: «no es correcto que Hermann Göring simplemente meta a 100,000 comunistas en campos de concentración para dejarlos morir». Puedo imaginar que quizás 30,000 a 40,000 cristianos protestantes habrían sido decapitados, pero también puedo imaginar que habríamos salvado a 30-40 millones de personas, porque eso es lo que nos está costando ahora.» (Niemöller Über die deutsche Schuld, Not und Hoffnung 1/1946, vía Harold Marcuse The Origin and Reception of Martin Niemöller's Quotation "First they came for the communists …" 2014.)
«A married woman in England has no legal existence: her being [property, will, earnings] is absorbed in that of her husband.
[... She] may not leave her husband's house. Not only can he sue her for «restitution of conjugal rights,» but he has a right to enter the house of any friend or relation with whom she may take refuge [...] and carry her away by force, with or without the aid of the police.
If the wife sue for separation for cruelty, it must be «cruelty that endangers life or limb,» [...] If her husband take proceedings for a divorce, she is not, in the first instance, allowed to defend herself. [...] If an English wife be guilty of infidelity, her husband can divorce her so as to marry again; but she cannot divorce the husband a vinculo, however profligate he may be. No law court can divorce in England. A special Act of Parliament annulling the marriage, is passed for each case. [...] In only four instances (two of which were cases of incest), has the wife obtained a divorce to marry again.» (Caroline Norton A Letter to the Queen on Lord Chancellor Cranworth's Marriage and Divorce Bill 1855, vía Marilyn Yalom A History of the Wife 2001. A modo de complemento, cf. Renegade Cut How Many Cops Are Domestic Abusers? 2023.)
Sobre su actualidad a pesar de su datación: «states that adopted no-fault divorce experienced a decrease of 8 to 16 percent in wives' suicide rates and a 30 percent decline in domestic violence.» (Coontz Divorce, No-Fault Style 2010); leyes que: (1), no se empezaron a popularizar en el norte global hasta 1968 (cf. Wikipedia Divorce law by country, con precedentes en Allgemeines Landrecht für die Preußischen Staaten 1794 y Kodeks zakonov o brake seme i opeke 1926, casos tan tardíos como New York 2010, o ausencias tan notables como Polonia), (2), están bajo ataque (cf., e.g., Tessa Stuart The Next Front in the GOP’s War on Women: No-Fault Divorce 5/2023 a propósito de Steven Crowder; amenaza que no debería tomarse a la ligera tras la anulación de Roe v. Wade a 6/2022), y (3), siguen siendo insuficientes (en parte por ser necesarias más protecciones, en parte por las limitaciones inherentes al enfoque legalista frente al interseccional): «Most spouses who file for divorce are women. The best explanation for this is child custody. Of those women who file for divorce, most claim after the divorce that they do not regret it. On the other hand, women are made poorer by divorce. The actual amount of poverty caused by no-fault divorce is still disputed, although Brinig (1999) argues that seventy-five percent of low income female single parents were not poor when they were married. The general consensus is that divorce is a financial hardship for women, but this is most often offset by control over the children and themselves [lo que explica titulares como Ask Dr. Sherry: 'I'm Being Held Financially Hostage In A Marriage I Want Out Of, Help!' 2020]. For men there is little empirical data on the costs of divorce. Some surveys show that fathers suffer a great deal of emotional stress caused by their separation from their children, with those fathers most attached to their children during marriage becoming the most distant after divorce. The recent increase in father’s rights groups suggests that the numbers of disenfranchised fathers is not trivial.» (Allen An Economic Assessment of Same-Sex Marriage Laws 2006.)
«Ky Peterson, a Black transgender man from rural Georgia, had previously been brutally raped while walking home. Mr. Peterson reported the incident to the police, but they never opened an investigation; in fact, the police «could barely be bothered to file [a] report.» As a result, Mr. Peterson began carrying a firearm for personal protection.
On October 28, 2011, Mr. Peterson was again attacked and raped. The man—whose advances Mr. Peterson had rejected earlier that night— approached Mr. Peterson from behind and struck him in the head, rendering him unconscious. When Mr. Peterson awoke, the stranger was on top of him, penetrating him while hurling transphobic insults at him [as in «corrective» rape]. After a lengthy struggle, Mr. Peterson reached for his handgun and killed the attacker. Mr. Peterson later reported the incident to the police and completed a rape kit, which confirmed the brutal nature of his sexual assault. Nevertheless, police dismissed his claims of rape and self-defense [en la línea del «She has no means of proving the falsehood of his allegations» de Caroline Norton], charging him with «armed robbery, aggravated assault, malice murder, two counts of felony murder, and three counts of possession of a firearm during the commission of a felony.»» (Shawn Fields The Elusiveness of Self-Defense for the Black Transgender Community 2021, Introduction. Huelga decir que la situación no parece haber mejorado, en vistas al caso de Banko Brown, 4/2023, o las conmemoraciones del Transgender Day of Remembrance por GenderMeowster y demás medios, inauguradas a 1999. A modo de complemento, cf. Jessie Gender Debunking Matt Walsh’s “What is a Woman?” 2022, 3:12:20-3:27:50, discutiendo las raíces supremacistas del entitlement, aka sentimiento de merecimiento, de Walsh sobre los cuerpos AFAB blancos; entitlement también presente en Jordan Peterson, Abigail Shrier o la manosphere.)
«Myra Breckinridge [1970] personifies one of the fears that motivate transphobia and misogyny, the [pasivofóbico (y plumofóbico, teniendo en cuenta que tránsfobas como Janyce Raymond niegan ontologicamente la existencia de las mujeres trans)] fear of being sexually dominated by a feminine woman who secretly possesses and uses a phallus of her own, one that is larger and more powerful than a man's penis. «Myra Breckinridge» is the name of the «trap» incarnate: a woman that men fear and fantasize at the same time [...] The «trap» is not necessarily a transsexual, it's only important that she is a chick with a dick [as in a strap-on dildo] that you will only discover when she decides to fuck you with it [like in pegging]. When she does, the act will strip you of your masculine pride and possibly drive you to homosexuality. Not only that, she is so seductive and so poweful that after she does these things to you, she will make you say «thank you, Miss Myra» [...] (This the most generally applicable aspect of the fear of the «trap»: fear that a woman's body will not perfectly match one's expectatjons of what she should look like.)» (Mira Bellwether Fucking Trans Women 2010, Trap! A modo de complemento, me remito a Julia Serrano Sexed Up 2022, Kat Blaque Trans Women "Trick" Straight Men? 2021 y la grabación del ataque a #EdenTheDoll, #JasleneWhiterose y #JoslynFlawless a 8/2020 disponible en hollywoodunlocked.)
«Hay golpes en la vida, tan fuertes... ¡Yo no sé! / Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos, / la resaca de todo lo sufrido / se empozara en el alma... ¡Yo no sé!» (Vallejo Los heraldos negros 1919, poema homónimo.)
«Considerando en frío, imparcialmente, / que el hombre es triste, tose y, sin embargo, / se complace en su pecho colorado; [...] le hago una seña, / viene, / y le doy un abrazo, emocionado. / ¡Qué más da! Emocionado... Emocionado...» (Vallejo Considerando en frío, imparcialmente, en Poemas humanos 1939.)
«Quiero ayudar al bueno a ser su poquillo de malo / y me urge estar sentado / a la diestra del zurdo, y responder al mudo, / tratando de serle útil en / lo que puedo, y también quiero muchísimo / lavarle al cojo el pie, / y ayudarle a dormir al tuerto próximo.» (Vallejo Me viene, hay días, una gana ubérrima, política, ib.)

Descarga de responsabilidad

En vistas a un clima socio-político en el que parece proliferar el pensamiento mágico, negacionista y sectario (cf. Kirby Ferguson Trump, QAnon and The Return of Magic 2020 y This is Not a Conspiracy Theory 2020, Atrocity Guide The Enlightenment Fraud of Zen Master Rama 2023 ft. Joe Szimhart, Super Eyepatch Wolf The Bizarre World of Fake Psychics, Faith Healers, and Mediums 2021, que me recuerda a Furdell The Royal Doctors 2001, Carles Tamayo...), y aunque creo que es obvio que hay cierta sorna (y desesperanza y resignación) en mi apologético pasaje final de «sólo me queda confiar», quiero explicitar que no apoyo la «ley» de la atracción, o no en su forma literal.
Sí, comulgo con el giro copernicano de Kant en que toda experiencia de una realidad (percepciones, juicios...) parte en última instancia de (y viene en consecuencia filtrada por) sujetos y no objetos, pero ni ello, (1), implica que tal experiencia sea en su totalidad por necesidad relativa, pensando en la universalidad parcial de las intersubjetividades (parcial en vistas al fracaso de Husserl, el estructuralismo y demás proyectos de la modernidad, llevándonos al subsecuente giro narrativo de la posmodernidad, y parcial —a distintos niveles— tanto entre intersubjetividades como dentro de una misma intersubjetividad/comunidad; intersubjetividades que serían según Hegel dialógicamente construidas, entre sujetos y entre sujetos y objetos), ni, (2), reduce tal experiencia al sujeto, recordando el «volo, ergo sum» de Maine de Biran, por el cual la existencia de una exterioridad independiente se me hace manifiesta en la medida en la que esta ejerce una resistencia contra mi voluntad (dialogándola), de modo que, resumiendo, el peso de la actitud (como todo) sería influyente pero no determinante.
O sea, técnicamente supongo que podría haber sujeto (etéreo, autoestimulado y único) sin objeto (sin corporeización, ni mundo ni sociedad), en la línea del solipsismo cartesiano, el mentalismo hermetista..., pero viendo el estado de las cosas, tal sujeto se me antoja demasiado masoquista y esquizo como para hacérseme verosímil; antes más plausible algún punto medio aristotélico, o cualquier otra complejización de tales dualidades, en favor de una lógica (entendimiento) más difusa y no binaria, como en la metafísica inmanente y procedural de Deleuze.
Aclarado lo cual, cabe notar que el susodicho punto (1) podría explicar la obsesión con la razón (instrumental), los datos y los hechos (los objetos), con las respuestas y demarcaciones esencialistas, estáticas, categóricas, sencillas y cerradas, por encima de los matices y las emociones (lo humano, a costa de sonar especista, o lo subjetivo en general, introduciendo una falsa dicotomía cuestionada por, e.g., Damasio O Erro de Descartes 1994, Barrett How Emotions are Made 2017, Beauvoir Pour une morale de l'ambiguïté 1945, Ponty Phénoménologie de la Perception 1945, Ryle The Concept of Mind 1949, Haraway A Cyborg Manifesto 1985, Clark y Chalmers The Extended Mind 1998...) por parte de las posturas hegemónicas (tradicionales, conservadoras), pues a causa de su inercia no requieren para su continuidad de abrirse a la alteridad (al resto de intersubjetividades, idealmente integrando —que no asimilando— las contradicciones del conjunto de forma holística), pudiendo permanecer cómodas en la endogamia, confundiendo su propia intersubjetividad por una objetividad (que llaman «pureza») mientras tachan de perversión o contaminación, de relativismo nihilista, al pluralismo y diversidad de las demás intersubjetividades, vilificándolas, infantilizándolas, anulándolas, ignorándolas... Por su parte, (2) podría explicar porque las personas más privilegiadas, que han sufrido menos la hostilidad del mundo, tienden a minusvalorar su efecto, preponderando las explicaciones individualistas sobre las sistémicas, o el esfuerzo (irónicamente, al no poder falsarlo en un «me esfuerzo y aún así no lo obtengo») sobre el azar.
PS., vía Intelexual Media America's #1 Problem (RANT!!!) 2023. Según OECD Skills Outlook 2013: First Results from the Survey of Adult Skills (producto del Programme for the International Assessment of Adult Competencies), Table A2.1, sólo el ~12% (promedio de los países de la OECD) de las personas entre 16 y 65 años tenían una comprensión lectora capaz de «integrar, interpretar y sintetizar información de textos complejos y extensos con contenido condicional o contrario», donde «complejos y extensos» es a mi parecer una descripción bastante generosa en vistas a sus ejemplos de muestra.

Blog


Estaba ya revisando mi relato 11 de 27 para mi colección "La pieza que faltaba" cuando me volví a obsesionar con revisar el primero. Creo que es con diferencia el que más he releído, reescrito y relamido (para bien o para mal) y al que más apéndices he añadido, y dado que a este ritmo no sé para cuando terminare con mi reedición y no me gusta tener como post principal del blog "pausa", he decidido publicarlo ya por separado.

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