Representación LGBTIQA+: un hilo de Discord
PS. Para una exploración más enriquecedora, cf. Brandon Taylor a little life is not your father y Broey Deschanel Greta Gerwig, Representation, and the Universal Girl.
«I know what "nothing" means, and keep on playing.»Joan Didion Play It As It Lays 1970
1 Contexto
A 1 de junio, conmemorando el pride month, se abrió en el server de Discord EyL un concurso con temática LGBT+, en el que participé con Amor estrellado. Tras el cierre, F se lamentó de que la mayoría de historias fueran de corte trágico, y de que eso era un cliché dentro de la literatura existente versando sobre el colectivo. Dicha afirmación fue contestada de manera generalizada, para mi sorpresa, con bastante recelo y escepticismo, por lo que me animé a entrarle al hilo.
Rescato aquí, con alguna edición, la opinión que expresé. De la misma forma, añado además mi reseña a una de estas historias (denunciando esto mismo) a modo de ejemplo.
2 Reseña a K: una narración disonante
Personalmente, no me ha convencido la narración: aunque se dice varias veces que la víctima es M [persona aroace que recibe una suerte de flash mob proposal por parte de P], la narración parece sugerir lo contrario, ya que se centra en el dolor de P y presenta a M con gran estoicidad y fuerza emocional, creando una cierta disonancia hiriente entre lo que se quiere decir y lo que se termina diciendo, o entre contenido y forma.
Tampoco me parece muy creíble lo de que se conozcan desde peques y, sin embargo, P haga eso (aunque quizá me estoy dejando influir por Sin amor de Oseman, que presenta una situación relativamente similar con un desarrollo muy distinto, recalcando que perder una amistad de toda la vida para una persona aroace es tan o más devastador que perder una pareja para una persona allo, y de ahí mi queja con el estoicismo de M).
Más en particular, me sorprende su comentario de «es una fase» (teniendo en cuenta que P es la primera persona a la que M le cuenta que es aroace, tiempo ha), que me recuerda al siguiente pasaje de Oseman (de cuando la prota sale del armario con respecto a su amiga de toda la vida):
[Sé que no es una fase] Porque me conozco. Sé lo que siento y… lo que soy capaz de sentir, creo. —Sonreí débilmente—. Me refiero a que ¿cómo puedes saber que no te enamorarás de un chico algún día?Pip [que es lesbiana] hizo una mueca.
Y aún más que el comentario, me choca que éste no se rebata.
No sé, en general tengo la sensación de que se describe desde una perspectiva muy heteronormativa y sin llegar a profundizar en estos matices, aunque también es cierto que hace poco me estuve documentando al respecto y que mi visión es, probablemente, racionalizadora en exceso.
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Lo de «documentarme» suena como si hablara desde fuera, pero en vistas al concepto de «opresión internalizada», incluso aunque se hable desde dentro, puede ocurrir que se carezcan de las herramientas conceptuales necesarias como para hacerlo de manera coherente si se obvia dicho proceso de documentación. Es decir, conocer los contenidos de dichas experiencias no equivale a disponer de mecanismos de expresión que se adecuen a las mismas (pues el lenguaje que se hereda será, por lo habitual, uno hegemónico), y de ahí el énfasis que se suele hacer en la deconstrucción y reeducación o en la disonancia cognitiva.
Para una somera introducción a la idea de lenguaje como tecnología, cf. Philosophy Tube Transhumanism, Part II. Para una discusión sobre la posibilidad misma de este tipo de proyectos, véase el caso de estudio Gayatri Spivak Can the Subaltern Speak? 1988.
Sobre mi documentación, parte de ella puede verse en: Las conversaciones en mi cabeza: Kitsune me guarde.
Y entiendo lo de que P es un narrador no confiable y tal, pero mi impresión es que, dándole tanta voz, terminas perpetuando en vez de denunciando o deconstruyendo su punto de vista. De hecho, la aproximación de retratar la realidad (con sus mierdas, como gente como P) a modo de condena es difícil de llevar bien a la práctica y a menudo termina rebotando, como comentan en film fatales Digital Women: Blade Runner 2049, Ex Machina, and Her (es un tema recurrente en crítica literaria, cito ese análisis simplemente porque es el último que he visto al respecto). Quiero decir, si una persona con la mentalidad de P leyera este texto, ¿entendería que se está criticando su actitud y aprendería algo de ello? Y si lo lee una M, ¿le consolaría?
No sé, no acabo de ver el target o propósito, aunque supongo que esto ya es más cosa personal mía.
3 Comentario: algunas fuentes y de la mirada
A costa de (potencialmente) reabrir la polémica, y aunque creo que F ya lo ha explicado a la perfección antes, quiero recomendar a la youtuber Rowan Ellis, que ha trabajado bastante esta cuestión (e.g., en The Evolution Of Queerbaiting: From Queercoding to Queercatching, The Problem With Asexual Representation, WOKE: The Problem with Activist Characters...).
De hecho, me sorprende que se haya armado tanto revuelo con esto, ya que creía que era un tema bien conocido, quizá porque en mi burbuja de canales de media analysis está bastante manido (Tee Noir Does the Media Have an Obsession With Queer Pain?, verilybitchie Good LGBT Representation is Boring (and why that's a problem), James Somerton The Gay Appeal of Toxic Love, etc.).
Y tampoco es que sea algo exclusivo del LGBTIQ+, como puede verse en Marris Adikwu The Dangers of Exploiting Black Pain o Hannah Giorgis Who Wants to Watch Black Pain? Y otro tanto con la cuestión feminista: en mi reseña a K ya citaba (trabajando en esta misma línea de razonamiento) film fatales Digital Women, y creo que es archiconocida la cuestión (parodiada en Scream 1996) de que en los slashers siempre mueran primero las personas lascivas y sólo sobreviva la mujer virgen (en consonancia con los valores heteropatriarcales occidentales), cf. Renegade Cut The Real Rules of Horror Movies o Carol J. Clover Men, Women, and Chainsaws 1992.
Comento todo esto porque, a juzgar por comentarios como «miren el contexto de la obra», creo que no se ha entendido muy bien lo que F ha dicho. La cuestión no es «en el franquismo la homofobia es la norma y por ende el final trágico es lo natural» (con lo que personalmente yo no estoy de acuerdo: la ficción se presta tanto a lo extraordinario como a lo común, por lo que no hay un «lo natural»), sino: ¿por qué cuando alguien quiere representar a la comunidad lo primero en lo que piensa es en su dolor y trauma?, ¿por qué son esas experiencias y no otras las que definen y diferencian a las personas LGBTIQ+? O citando a F, «Por que los gays no podemos tener historias normales como los demás?».
Lo que aquí se está denunciado (y que me corrija F si me equivoco) es el condicionamiento social (heteronormativo) que construye al sujeto LGBTIQ+ bajo esa mirada que lo reduce a una mera víctima sin sentido de agencia (o en tiempos del queercoding un villano, etc.). Y en este sentido, ni siquiera es una cuestión de final feliz o trágico, que es una falsa dicotomía (los cuentos de terror, policíacos, eróticos... no diría que tienen ninguno de los dos, por lo general), sino de la construcción de personajes y argumentos, que en ocasiones devienen planos y con el sufrimiento como única (o principal) característica. Es como si el sujeto genérico en el que pensamos por defecto y que puede vivir cualquier historia sólo pudiera ser un hombre blanco cis hetero, y que al añadirle la condición LGBTIQ+ se limitaran sus posibilidades de ser.
Insisto, no es una cuestión de coherencia interna o histórica, sino de por qué elegimos en primer lugar escribir bajo ese marco de trabajo. O incluso, si decidimos hacer una tragedia, del porqué la víctima ha de ser la persona LGBTIQ+, de la misma manera que en el slasher es la persona lasciva (codificando así el sexo como algo negativo).
4 Ampliación: día de la mujer y del trabajo
«La leyenda cuenta que [el 8 de marzo] se adoptó en honor a las 129 mujeres que murieron en una fábrica textil de Estados Unidos en 1908 cuando el empresario, ante la huelga de las trabajadoras, prendió fuego a la empresa con todas las mujeres dentro.» (Nuria Varela Feminismo para principiantes 2005)
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Por aclarar, dice «leyenda» no porque no estén documentados tales eventos (como el del Triangle de Nueva York a 25/3/1911), sino porque no lo están a esa fecha.
Sin embargo, aunque la representación de personajes femeninos es igualmente sesgada (e.g., por el male gaze, o por lo que ya comenté del slasher, o como pone de manifiesto el test de Bechdel), no diría que se ceba tanto con ese aspecto trágico (o con la vilificación del queercoding, etc.).
Personalmente, aunque no voy a decir que en el pride month no haya una conmemoración de la lucha social (que no se limita a las revueltas de Stonewall, y sigue aún vigente), creo que su foco es más bien la normalización, o en otras palabras, la pluralización del concepto del sujeto genérico.
Insisto, mi comentario no es literario, sino metaliterario o social: ¿por qué es esa parte en específico del contexto LGBTIQ+ (una parte importante, pero no la única parte) la que se (re)enmarca como EL contexto?, ¿por qué «Una persona piensa que es lo más trascendental que puede escribir al respecto»? Deconstruir estas preconcepciones me parece importante para el cambio social; decir «con el paso del tiempo eso irá cambiando.» y no llevar a cabo ese proceso me parece un tanto ingenuo.
Y siguiendo esta línea de comparativas, se podría apelar a que la literatura que se enfoca en el trabajo también cae en el mismo sesgo de negatividad (cf. Carmen López Once libros con mucha clase (obrera) para reflexionar sobre el Día Internacional de los Trabajadores, Mercedes Cebrián 11 libros para celebrar el Día del Trabajo). Pero pensando en Robert Walser o El derecho a la pereza de Lafargue, o en toda la ficción que gira entorno a una profesión concreta (género policial y detectivesco, drama médico, thriller legal, thriller financiero, thriller político, etc.), yo no lo tendría tan claro: el espectro de representaciones parece mucho más amplio.
Es más, mientras que es raro ver personajes LGBTQ+ fuera de historias enfocadas a la comunidad LGBTQ+ (y a juzgar por el test de Bechdel, mujeres con sentido de agencia fuera del movimiento feminista), es bastante habitual que aparezcan y se discutan temas laborales de manera auxiliar (e.g., como forma de caracterización de los personajes) incluso cuando ese no es el foco de la obra, por lo que la analogía con el día del orgullo me parece poco convincente.
En otras palabras, en tanto que el trabajo tiene una presencia bastante universal en la vida humana (a veces positiva, a veces no),
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también sus representaciones han sido más variadas y universales, a diferencia de lo que ocurre con sujetos históricamente oprimidos. Sobre la universalidad del trabajo, quiero aprovechar para reivindicar la antropología de Marx, que juzga que hay un instinto innato o natural hacia el trabajo: si no tuviéramos necesidades económicas, no seríamos vegetales dedicados únicamente al consumo, sino que, por aburrimiento, terminaríamos produciendo de igual manera cosas (inventos, arte o lo que fuere). Y de ahí que sean tan tristes la formas de producción capitalista, pues nos alienan y apagan esta suerte de conato y deseo de creación.
5 Ampliación: decolonialidad y catarsis
Por supuesto, todo esto es matizable, pero a veces hay que gritar a capela para visibilizar un territorio:
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mi objetivo no era explorarlo y hacer un ensayo, ni tampoco hablar en específico de este concurso (me he sentido un poco mal diciendo lo de los personajes planos, porque creo que algunos de los personajes «trágicos» del evento sí están muy bien conseguidos).Tomo la metáfora de una anécdota de Ernesto Castro, en la que comentando en una presentación de Jantipa que no quería escribir un prólogo para cuarentonas, una cuarentona gritó «¿y por qué no?», disculpándose y deconstruyendose Ernesto a continuación.
También me gusta mucho la manera de expresar este sentimiento en Ter Un concepto que me ha cambiado la vida: la "PERFORMANCE".
Sin embargo, tildar la denuncia de F de privilegiada y decolonial porque la homosexualidad todavía es delito en 68 países,
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de modo que no retratar el aspecto cruel de la situación del colectivo sería frívolo e insensible, aunque me parece un buen punto, creo que es también pegarse un tiro en el pie: todos los relatos presentados hablan desde dentro de esa burbuja occidental (no explorando ninguno la situación en oriente) y aun así sigue prevaleciendo esa representación marcada por el dolor. ¿Sinceramente crees que esto es así por influencia de la situación en otras partes del mundo? ¿Por qué no se habla entonces sobre UN Despite remarkable progress, 15,000 children and 800 women still die every day mostly of preventable or treatable causes, que son cifras comparables a la covid-19, que tanto revuelo ha armado?Cf. Wikipedia Legislación sobre derechos LGBT en el mundo
Como reivindicaba el feminismo radical de los 70, no es una cuestión de legalidad, sino cultural, y de cómo una sociedad construye sus valores:
«68% of the world (78% Africa, 77% Asia, 64% Americas, 61% Europe, 44% Oceania) would be upset (‘very’ or ‘somewhat’) if their child told them that they were in love with someone of the same sex, while only 28% worldwide (17% Africa, 25% Asia, 31% Americas, 34% Europe, 49% Oceania) would find it acceptable if a male child always dressed and expressed himself as a girl.» THE ILGA-RIWI 2016 GLOBAL ATTITUDES SURVEYON LGBTI PEOPLE IN PARTNERSHIP WITH LOGO
Por supuesto, esta exploración del queer pain puede tener un valor catártico (como matiza Rowan Ellis en el vídeo antes citado de Tee Noir, minuto 5:55): las cuestiones sociales rara vez viven en un binario, sino que se mueven en una compleja escala de grises. Pero aquí es donde entra el tema de la sobresaturación de ese tipo en específico de representación, dando la falsa impresión
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de ser la única forma posible de existir dentro del colectivo, y de ser algo inescapable o intrínseco de éste (de nuevo, mi comentario es metaliterario y de preocupación social). Cf., e.g., Lefie Coming Out
Como decía F, el éxito del webcomic de Tumblr
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Heartstopper 2016 (que huye de ese canon y da un soplo de aire fresco al géneroConvertido a novela gráfica a 2018, y serie de TV a 2022.
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) es bastante revelador, y yo no diría que sea «arte de exhibir florecillas» para la burguesía, sino un drama con sus altos y bajos (como otro cualquiera, en realidad, pero explorando los específicos de las experiencias LGBT+). Y otro tanto con los fenómenos (tan prevalentes en las comunidades marginalizadas) del headcanon,Lo sé, es ridículo hablar de género literario para referirse a la literatura que incluye temas LGBT+, lo mismo que hablar de literatura feminista por la simple inclusión de mujeres en roles relevantes, pero me remito al test de Bechdel.
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el shipping,bootstrap_paradox Representation DIY: Autistic Headcanons Edition
David J Bradley Sherlock Holmes: Asexual Icon
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el fanfic,James Somerton Is 'Shipping' Gay Culture?
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etc., que tratan de suplir esta ausencia (en los diferentes géneros literarios y situaciones vitales) de personajes pertenecientes al colectivo que sean a su vez complejos (aka redondos).verilybitchie Taking Back Harry Potter
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E incluso si todo esto no fuera más que literatura de confort, fantasías, cuentos de hadas y utopías, ello también podría desencadenar (lo mismo que con una tragedia) un momento de eureka y revolución: si no creemos que otro mundo es posible, es fácil que terminemos perpetuando el que tenemos. Y tachar a esta clase de proyectos de privilegios de la clase acomodada es, de nuevo, pegarse un tiro en el pie: ¿acaso consumir y crear ficción en general no es un privilegio?, ¿y no lo es esta conversación?
En resumen, no es una mera cuestión de escapismo, y la denuncia a la explotación literaria y comercial del sufrimiento LGBT+ no viene de un público conformista y acomodado en sus privilegios que es insensible al dolor de sus congéneres y es incapaz de extender su solidaridad a las personas que siguen en situación de vulnerabilidad. Por el contrario, como decía Rowan Ellis en el vídeo antes citado de Tee Noir, la representación del queer pain es una delicada arma de doble filo que también puede exacerbar problemas de salud mental (más prevalentes en la comunidad LGBT+) si olvidamos dar una representación más positiva que haga de contrapeso:
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mostrar que siendo LGBT+ también es posible tener una vida normal, plena y sana puede dar lugar a la creación de modelos a seguir aspiracionales que ayuden a salir del pozo a personas en situación de exclusión social, en la línea de Renegade Cut Star Trek and Radical Hope. Por aclarar, insisto en que la representación positiva no es lo mismo que la positividad comercial, obligatoria o tóxica. De hecho, decir que Heartstopper es comercial sólo porque en retrospectiva ha vendido bien creo que es ser muy corto de miras, en especial teniendo en cuenta que nace como un proyecto autopublicado en Tumblr. Y decir que Heartstopper es de una positividad naïve por naturalizar al colectivo es tan ridículo como decir que el Ulises de Joyce es de una positividad naïve por naturalizar la menstruacción con descripciones desprejuiciadas, cf. Katherine Mullin Menstruation in Ulysses 2008.
6 Ampliación: es el mercado, amigue
Por supuesto, aquí podemos traer a colación los estudios de la Escuela de Fráncfort y de Pierre Bourdieu, y el cómo los intereses institucionales y corporativos son los que determinan qué se publica, instrumentaliza y mercantiliza (o comoditiza) en pos de la obtención de capital económico, cultural, social..., entrando a debate el capitalismo rosa y el activismo performativo (en la línea de Tara Mooknee When corporations try to be feminist, o el queerbaiting tan discutido en Rowan Ellis o James Somerton, o la profilicity de Carefree Wandering The Political Commodification of YOURSELF! #SELFIE Protest, etc.), así como el efecto de licencia moral (Moral Self-Licensing: When Being Good Frees Us to Be Bad 2010, Endorsing Obama Licenses Favoring Whites 2009, Gladwell Revisionist History: The Lady Vanishes 2016, Renegade Cut Green Book - A Symphony of Lies, etc.).
Bajo esta óptica, las representaciones LGBT+ que llegarían a los medios serían sólo aquellas que puedan atraer también a un público general, que podría estar únicamente buscando su propia gratificación (i.e., sentirse bien y aliado de la causa), pues, ante la falta de oferta LGBT+, la simple inclusión de la temática ya sería suficiente reclamo para conseguir el dinero rosa. Y de ahí que dichas representaciones se centren en el dolor, el trauma, la exclusión... y demás experiencias más o menos universales y empatizables, en vez de presentar escenarios más específicos del colectivo que podrían alienar a un público general.
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O aún peor, que por un proceso de recuperación (Debord), reenmarque una escena gay como de deconstrucción masculina, invisibilizando o borrando al colectivo, cf. James Somerton Disney's Gay Cultural Appropriation.A este respecto, creo que es bastante ilustrativa la reacción de algunos sectores frente a Turning Red, cf. El Chico Morera TURNING RED: Normalizando lo que es NORMAL o Jessie Gender Why (Some) Parents Hate Turning Red’s Honest Sexuality.
Resumiendo, la motivación tras estas representaciones podría no venir dada por la solidaridad, sino por el cinismo del cashing out.
7 Extra: el nicho como la última frontera
Sin embargo, creo que la gracia de foros online como EyL es justo huir de esos condicionantes y crear y hallar cosas más de nicho que no vas a encontrar en librerías al uso precisamente por lo que acabamos de discutir (como Oseman publicando Heartstopper en Tumblr). Cierto, puede que incluso aquí la gente ande con mentalidad de tiburón y aspiraciones comerciales (no voy a negar que mi situación privilegiada me permite tener una visión más idealista de este entorno), o que dicha actitud esté tan arraigada e inculcada que aflore de manera inconsciente, pero aun así, tampoco es como si hubiera otra alternativa de resistencia comunitaria a los nichos (en foros online o offline, LGBT+ específicos o no) antes de llegar a la creación por y para sí en soledad. Si ni siquiera en este bunker nos podemos resguardar, apaga y vamonos, sin mencionar que desde estos nichos, desde abajo, también se puede llegar (con suerte y de manera eventual) al resto de la sociedad, como creo que ejemplifica bien Oseman.
Y en cuanto a que la calidad que se da en estos nichos es menor (si se quiere, por una mera cuestión estadística, al estar ocupados por un menor número de personas), o a fenómenos como Unai Velasco 50 kilos de adolescencia, 200 gramos de Internet 2017... ¿qué quieres que te diga?
De acuerdo, Alice Oseman, al menos a día de hoy, tampoco creo que sea una gran escritora (a nivel literario) cuya obra se pueda comparar con House of Leaves, pero a pesar de ello yo he encontrado valor en algunas de sus exploraciones de Sin amor porque toca temas, contenidos y experiencias que no he encontrado en ninguna otra parte: arte o producto, la escritura no es sólo estética, sino una forma de comunicación.
Esto es como quien dice: «el reguetón es una mierda». Pues vale, no hay una innovación musical a la altura de Xenakis (como tampoco la hay en la mayoría de música popular, entendiéndola como la no académica, e incluyendo en ella pop, rock, jazz, electrónica...) y tal y cual, pero en su contexto, para bailar, a mí me gusta. (De hecho, hay muy pocos géneros que no me gusten o que no baile.)
No sé, decir que la juventud está «idiotizada» se me hace un tanto elitista y condescendiente (a pesar de que mi primer instinto y reacción pueda ser el mismo). De hecho, me viene a la mente el final de El inmortal de Borges: viendo el panorama social actual, quizá eso que percibes como «idiotización» sea la única manera de lidiar con la realidad. Así que, mientras la gente encuentre valor en esa literatura y les ayude a continuar adelante con sus vidas, no seré yo quién critique a sus artífices.
«nada de lo que como real llega al corazón humano debe ser anulado ni mandado fuera o dejado a la puerta; nada real debe ser humillado, ni tan siquiera esas semirrealidades»María Zambrano Claros del bosque 1977, V
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