¿Es el sector servicios ético?

¿Es el sector servicios ético?¿Es posible una prostitución ética?
Nota. Texto original: 2021-3-17.

Generalidades

El sector servicios no se reduce a una transacción económica, como en una venta entre particulares por wallapop, ni al cumplimiento o satisfacción de una demanda o necesidad, como cuando me preparo mi comida. Por el contrario, es algo más, pues espero de un dependiente una sonrisa, y de un cocinero una amabilidad, que no me exijo a mí mismo cuando ejerzo esa misma actividad para mí.
Así, no sólo se comodifican o mercantilizan las habilidades (e.g., culinarias) del que sirve (y por ende, su cuerpo, mente incluida),
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Pues, e.g., en la técnica gastronómica participan tanto unos contenidos intelectuales (recetas, métodos...) como una capacidad psicomotriz.
sino también su propia persona (entendida como personalidad, actitud...), que se alquila (objetivizandose o cosificandose): de manera explícita o implícita, consciente o no, a título individual o sistémico...
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E.g., en la manera en la que funciona un bar: protocolos para recibir al cliente, enseñar la carta, tomar nota, servir y cobrar (y sus homólogos desde la perspectiva del cliente), orientación y distribución de los elementos (y su rol en la focalización de la atención hacia TV, acompañante, barra, vistas...), etc.
en la propia dinámica del servicio, el cliente siempre pide del empleado una performatividad o roleo determinado. E indiferentemente de que el empleado quiera estar ahí o no, tiene que fingir que sí,
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Y lo mismo ocurre con el cliente, cuando éste acude al servicio como último recurso; e.g., porque se le ha averiado la cocina.
pues está obligado «por contrato» a presentarse a sí mismo de modo agradable, o a hacer creer al cliente que está disfrutando de su interacción con él (de sumisión y sometimiento) para satisfacerlo y fidelizarlo, o a indiferenciarse o invisibilizarse en el entorno (como puro objeto) para no romper la inercia (en forma de rutina, pensamientos, conversación...) que trae consigo el cliente.
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Felicidad o positividad obligatoria o tóxica que podemos encontrar también dirigida a empleador y colegas en vez de a cliente, así como en ámbitos no laborales, homogeneizando en ello a todos los sujetos, o invisibilizando sus personalidades, o reprimiendo su derecho a expresarse a través de la totalidad del espectro emocional.
Pues si bien en las relaciones explícitamente capitalistas es más palpable, en realidad cualquier interacción que trate al Otro como medio, y no como fin, ya lo va a cosificar. No en balde, la existencia de términos como sonder («the realization that everyone has a story» Dictionary of Obscure Sorrows 2014, denunciando nuestro sesgo de proximidad), o slogans como «imagine others complexly» (vlogbrothers Changing Our Business a Bit 2016), ponen de manifiesto que dicha cosificación es la norma, no la excepción.
Más aun, el framing mismo de Dictionary of Obscure Sorrows (que repiensa la sociedad en términos de storytelling, al declarar a los extraños como personajes secundarios) puede verse como un reflejo de que parte de esta norma (o de cómo nos pensamos y movemos en general) viene construida por los medios. Y en efecto, en ellos se ha pintando tradicionalmente a la tristeza como negativa, y se ha impuesto la supremacía del final feliz (sea lo que sea lo que ello signifique en cada época): «Alcott particularly battled the conventional marriage plot in writing Little Women [1869]» (Boyd Writing for Immortality 2004), «The hero must triumph over his enemies, as surely as Jack must kill the giant in the nursery tale. If the giant kills Jack, we have missed the whole point of the story.» (The Times 1968-9-13, review sobre la novela Carré The Spy Who Came in from the Cold 1963), alteraciones en los finales de las adaptaciones cinematográficas Breakfast at Tiffany's 1961, The Little Mermaid 1989... Tanto es así, que resulta notable la reciente denuncia de este tropo (tvtropes Happy Ending) en Inside Out 2015, cuyo mercado objetivo (target), podría argüirse, adolece particularmente de éste.
Así, y recapitulando, el modo en cómo nos representamos (en el arte y etc.) ha permeado (o influido) en cómo nos comportamos y vemos el mundo (o las asociaciones, sinonimias, metonimias... aplicadas en él, que lo falsean o construyen, según si se asume o no un realismo metafísico), derivando en un círculo vicioso (o virtuoso) en el que los estándares van bajando (o cambiando) paulatinamente a través de la normalización de sucesivos breakthroughs en dichas representaciones. Y de ahí que tengamos que poner al mal tiempo buena cara (presentándonos al mundo, no desde nuestro gusto o comodidad particular, sino en función de los del cliente y su mirada), y todo el vende humo de la ética del trabajo (y la fetichización del trabajo duro), cf. André Gorz Critique of Economic Reason 1989 APPENDIX 1 The Crisis of Work, Veritasium Is Success Luck or Hard Work? 2020. Y de ahí también la idea de que debamos servir a un bien mayor que a uno mismo por encima de uno mismo, o el pensar la reciprocidad de las relaciones en términos de servidumbre («te debo una explicación», «te debo un favor»...).
Y con esto último no quiero decir que no pueda haber solape entre los objetivos personales y sociales (como pretende la noción de «Ikigai», cf. Salari Why are the Japanese so Lonely? 2020), o una armonía desinteresada entre las personas (a la Lévinas), sino que dicha socialización nos transforma (o pervierte) a tal grado que es difícil discernir la genuidad de nuestros actos, como denuncia el marxismo que hace el capitalismo (y su alienación) con respecto al trabajo (el cual la antropología marxista tiene en alta estima: «Es la condición básica y fundamental de toda la vida humana. Y lo es en tal grado que, hasta cierto punto, debemos decir que el trabajo ha creado al propio hombre.» Engels El papel del trabajo en la transformación del mono en hombre 1876, apertura), o como denuncia el feminismo que hace el patriarcado respecto al género («Whatever the “real” differences between the sexes may be, we are not likely to know them until the sexes are treated differently, that is alike.» Kate Millett Sexual Politics 1970, I.II.II Biological), o como denuncia Moeller & D'Ambrosio Genuine Pretending 2017 respecto a la identidad (denuncias que pueden remontarse a Kant, cf. Carefree Wandering Kant's Philosophy | Why we Need a New Enlightenment 2021). En consecuencia, aunque el trabajo (¿y el género y la identidad?) sea una experiencia básica humana, o un derecho inalienable que tiene que poder ser experimentado y expresado a voluntad, o un acto de liberación y autoconstrucción, la explotación de sus valores por parte del capitalismo y la producción industrial ha terminado pudriéndolos.
En resumen, los efectos de la socialización del sector servicio, inducidos por la interacción con el mismo, no se quedan sólo en dicho espacio, sino que trascienden a otras esferas de nuestra vida, e influyen cómo vamos manejando nuestras relaciones interpersonales en general, y enmascaran nuestra forma genuina de ser (si es que la hay). Sin mencionar que una fuerte dependencia del sector puede llevarnos a una adicción, que a su vez puede derivar en cambios neurobiológicos, cf., e.g., What I've Learned WHY Porn Changes the Brain | Science of NoFap [SFW] 2017.
Peor aun, si la actividad que el empleado ejerce profesionalmente es también parte de su vida privada (en forma de ocio, hobby, pasión...), entonces la enajenación es doble, pues se transmite de una parcela a otra, como ocurre, e.g., con un diseñador gráfico con ambiciones de artista que subsiste mediante proyectos comisionados. Pues, si normaliza esas dinámicas, puede llegar a confundir su propio placer estético y búsqueda artística personal en su desarrollo vocacional, por los sucedanios fingidos para su cliente en el trabajo. O en otras palabras, puede olvidar que existía un gozo genuino en el acto pictórico, en una suerte de fake it until you make it: ¿me gusta esto porque me he adiestrado para me que me guste, o porque me gusta realmente?
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A este respecto, me parecen relevantes: Wikipedia Avocation (en contraposición a vocation), la posible interrelación entre vocación y burnout («el agotamiento emocional actúa como elemento mediador de las intenciones de abandono y el distanciamiento como elemento moderador.» El Burnout del Profesorado Universitario y las Intenciones de Abandono: Un Estudio Multi-Muestra 2009, «[el modelo] incluye los factores sociodemográficos, que se conjugan con la presión emocional, el elevado involucramiento en las tareas, así como la demanda de atención, lo cual engloba el concepto de desgaste por estrés, en conjunto con la desilusión gradual sobre el entorno, todo lo cual genera una pérdida en el interés vocacional y una disminución de la energía» Sahili Psicología para el docente: consideraciones sobre los riesgos y desafíos de la práctica magisterial 2010), y la «profiling technology of identity» (cf. Carefree Wandering Identity After Authenticity: Abigail Thorn's Profile y Is It Possible to Get Identity Right? 2021, Veritasium My Video Went Viral. Here's Why 2019, 2veritasium Anti Social Media 2019, Vihart Suspend Your Disbelief (or, how to ruin everything in 7 steps) 2018, vlogbrothers What's Not in the Frame y A Crisis of Branding 2021, Now You See It Is Nathan Fielder Acting? 2021, StrucciMovies FAKE FRIENDS EPISODE ONE: intro to parasocial relationships 2017, Satoshi Kon Perfect Blue 1997...).
Otro ejemplo interesante de perdida de agencia en el sector servicio es el del profesorado,
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«It almost looks as if [psycho]analysis were the third of those 'impossible' professions in which one can be sure only of unsatisfying results. The other two, as has long been agreed, are the bringing-up of children and the government of nations» Freud Analysis Terminable and Interminable 1937 (pues, como aclaran en Ernesto Castro ¿Qué se aprende en la carrera de filosofía?: si no se deja [o quiere, recordando el efecto nocebo] curar, el enfermo morirá; si no se deja enseñar, el alumno no aprenderá).
Otro posible ejemplo son los trabajos de servicios sociales; e.g., la ayuda a mayores (en tareas de limpieza, cocina, higiene personal...), en la fácilmente uno termina convirtiéndose en una suerte de psicólogo suyo.
particularmente de preescolar, en tanto en cuanto su alumnado difícilmente los comprenda como a sujetos completos, además de requerir de una mayor atención o implicación física (por no valerse por sí mismos, por aprender mediante el juego y la corporeidad...)
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Algo aun más patente en enseñanzas como gimnasia, danza, teatro...
y mental (por el abismo de comprensión dado por la diferencia de edad). Sin olvidar que el maestro debe:
  1. Seguir una cierta etiqueta (para que los alumnos, los padres o la Dirección no se quejen)
  2. Procurar ser entretenido y pedagógico para consolidar la materia (o evitar la indiferencia)
  3. Cumplir los objetivos (exógenos) curriculares.

Cuando el servicio es el producto

2.1 Preámbulo

(Todas las fuentes extraídas de: quoteinvestigator You’re Not the Customer; You’re the Product 2017.)
«Commercial television delivers 20 million people a minute. In commercial broadcasting the viewer pays for the privilege of having himself sold. It is the consumer who is consumed. You are the product of t.v. You are delivered to the advertiser who is the customer. He consumes you. The viewer is not responsible for programming— You are the end product.»
Richard Serra and Carlota Fay Schoolman Television Delivers People 1973

«...is intent on forcing new ID and tracking technologies upon you. The examples above are typical of the thousands of corporate initiatives that, in one way or another, are rapidly shifting your information into their hands.
The reasons corporations give are many. Some are bogus; a few are actually legitimate.
[...]
You're simply a "resource" to be managed for profit. The customer is someone else now — and usually someone without your best interests at heart.
[...]
Who is the customer? Not you, whose life is reduced to someone else's salable, searchable, investigatable data. The customer is everyone who wishes to own a piece of your life.»
Claire Wolfe Little brother is watching you The Menace of Corporate America 1999.

«If you are not paying for it, you’re not the customer; you’re the product being sold.»
blue_beetle 2010-8-26, comentario en MetaFilter User-driven discontent, donde se anuncia Digg 4.0.
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Digg (11/2004) era un agregador de noticias social precursor de reddit (6/2005); y en este entendido, es fácil extender este tercer sentido a todas las redes sociales (en las que el usuario es quien crea el contenido) y, por ende, a la «profiling technology of identity». Un precedente offline de esto puede verse en Tom Peters The Brand Called You 1997, donde se acuña la expresión «personal branding», siendo aun más explícito Mark Magnacca The Product Is You!: Position Yourself for Success as an Advisor 2003. O aun antes, como denuncia Debord La société du spectacle 1967 o Baudrillard Simulacres et Simulation 1981.
Nótese que en la primera acepción encontramos una inversión de los roles de servidor y cliente (o producto y consumidor): yo no soy quien consume un programa de TV, sino que un programa de TV es quien me consume a mí, pues su audiencia es el producto que el programa vende al publicista. Y similarmente en el segundo caso, en donde se sirve al usuario para que éste le sirva sus metadatos. Sin embargo, en la tercera instancia nos encontramos, no con una inversión, sino con una equivalencia: uno se autoconstruye para autovenderse. Y esta es justo la idea que quiero explorar a continuación, no sin antes aclarar que:
  1. El personal branding puede darse en muchas profesiones: profesor, conferenciante, tertuliano, autor, artista, actor, influencer, content creator...
  2. Aun si en dichas profesiones (cuando se usa el personal branding como reclamo) se produce algo separado de la persona (e.g., un libro, una actuación, una charla...), la identidad de ambos se entremezcla, pudiendo generar un fanatismo por el cual se valora o venera acríticamente una obra sólo en función de quien la produce, o se confunde producto y productor. Lo que a su vez puede dar lugar a falsos trabajos, en los que al empleador no le interesa el producto en sí por el que paga al empleado para hacer, sino el empleado mismo, ora como reclamo de marketing para la venta, ora por ser él mismo un fan (empleándolo con el fin de tener acceso o control sobre su ídolo).
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    Relaciones que preceden al capitalismo, como dejan constancia las figuras del consejero real o del pintor de cámara, y más en general, del mecenaje de Iglesia, monarquías y particulares (e.g., Cayo Mecenas s. I aC o Giovanni di Bicci de' Medici 1419), pudiéndonos remontar hasta Imhotep (chati de Dyeser s. XXVII aC).
  3. El personal branding no es un requisito para que se dé este fenómeno por el cual la persona (empleado) es absorbido o asimilado por el producto: uno siempre puede vender su propio cuerpo, e.g., a la experimentación médica o en la prostitución.
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    De hecho, este artículo se basa en mis notas sobre Dworkin e iba a titularse originalmente «¿Es posible una prostitución ética?», pero al final el preámbulo marxista terminó comiéndose todo el texto, ya que los aspectos que me interesaba (o quería, o era capaz de) explorar eran en verdad más generales, por lo que preferí abstraer la discusión. Espero no haber caído en ello en una inespecificidad banal, o en una ampliación ilegítima.
    O retomando el punto anterior, ser contratado, sin saberlo, no en función de sus habilidades publicitadas, o de su marca personal, sino de su propio cuerpo, como parece haber dejado constancia el movimiento #MeToo (Tarana Burke 2006, popularizado en 2017).
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    Otra instancia de lo cual es The Everyday Sexism Project (web fundada por Laura Bates a 2012), que suele considerarse el pistoletazo de salida de la cuarta ola feminista, si bien hay quien traza su origen en la Fourth World Conference on Women (1995) y el asesinato de Ana Orantes por violencia domestica (1997), catalizando la discusión no académica de estos temas en los medios.

2.2 Generalidades

¿Qué pasa si un producto no satisface a su cliente? Que éste puede tomar represalias, o desahogarse, tanto contra el producto como contra quien lo sirve; y de ahí la importancia de la separación entre ambos.
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Siete mujeres francesas agreden salvajemente a un camarero en San Sebastián 1/2020, Detenido por agredir a un camarero en Móstoles que le persiguió porque no pagó 11/2019, Fallece un joven camarero de 25 años tras sufrir una agresión en Burgos 5/2009... son algunos de los titulares que devuelve una búsqueda en Internet.
Ojeando las noticias, lo cierto es que no apoyan directamente mi tesis, aunque podría argumentarse que muchas microagresiones no son denunciadas ni noticiadas. De hecho, Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo Encuesta Nacional de Condiciones de Trabajo. 2015 6ª EWCS – España 2017 deja claro que los trabajadores de servicios y vendedores son el colectivo más expuesto a violencia, acoso o discriminación (tabla 10), lo que realmente no debería ser ninguna sorpresa. Igualmente claro es CSIF Los docentes se enfrentan a diario a situaciones de violencia en el aula 4/2019, tras 16 meses de la implantación de CSIFAyuda Profes.
Ahora bien, si ambas entidades colapsan en una sola (el empleado cosificado), y especialmente si ésta se encuentra en una posición vulnerable (e.g., en la que el cliente es mayormente anónimo mientras que quien sirve no,
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E.g., en el transporte público, donde la vulnerabilidad es doble si el cliente es físicamente más fuerte que el empleado.
o en la que el servicio se da sin testigos
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E.g., en unas clases particulares, donde la vulnerabilidad es doble si las clases se dan sin contrato de por medio (en negro), i.e., sin protección gubernamental, institucional, jurídica... ni seguro médico, paro... ni derecho alguno.
), es muy fácil que el cliente se sobrepase, y que el empleado ceda sin rechistar para evitar que se sobrepase todavía más.
Peor aun, es probable que el empleado ya haya pensado (y se haya angustiado) sobre la posibilidad de hacer un servicio que pueda hacer enojar a su cliente,
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O que lo haya aprendido por experiencias pasadas, cf. Wikipedia Indefensión aprendida y Veritasium What I Wish I Knew When I Was Younger 2015.
y que se haya anticipado a ello por miedo, sometiéndose por sistema más de lo que el cliente de turno le exija, retroalimentando así el sistema, que tendera progresivamente a prácticas más extremas a medida que vaya normalizando las anteriores.
Y en este entendido, resulta cruel y desconsiderado acusar a quien sirve de sólo querer el dinero del cliente y que todo termine cuanto antes, o afirmar que no se involucra o implica lo suficiente, pues no sólo no lo está disfrutando ni haciendo por voluntad propia (en general), sino que encima constituye una actividad de riesgo.

2.3 Ejemplo

Si al cliente de un burdel no le gusta físicamente la mujer que estaba «disponible» en ese momento, es fácil que vaya a «compensarlo» siendo más agresivo y violento durante el sexo (no sólo por penetrar con más fuerza, o más rápido, o con menos condescendencia, etc., sino por hacer uso de cachetes, tirones de pelo, agarrones de cabeza durante la felación, asfixia, etc.), o forzando a la mujer a posiciones más vulnerables o prácticas más humillantes o desagradables como el cum face, etc.; todo bajo la excusa de que entraba (implícitamente) dentro del servicio, y sin pedir consentimiento previo ninguno.
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En el post LO QUE A LOS HOMBRES LES GUSTA 2009, del blog «DIARIO DE UNA PUTA DE LUJO Reflexiones desde una vida elegida», se trata sucintamente el tema.
Puede incluso que todo esto ocurra de manera subconsciente o no intencional, pues, como venimos discutiendo, es inherente a la dinámica del sector servicio, descargando el cliente la ira y frustración que pudiera traer consigo sobre la mujer como quien descarga contra una pelota en un partido de futbol.

2.3.1 Una posible solución

Desde la pura ingenuidad, se me ocurre que Chaturbate (2011), OnlyFans (2016) y el streaming del sexo en general pueden solventar parte del problema, erradicando la falta de testigos y la anonimidad del cliente, que antes he indicado como factores que protegen al cliente y que cosifican al empleado.
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En particular, esto daría a la prostituta la agencia de rechazar al cliente, garantizando el estándar del consentimiento entusiasta.
Y si bien el tabú de la prostitución, y la sacralización de la privacidad en general, hacen difícil la adopción de esta medida de seguridad en el sector servicios, no descarto que esto pudiera solventarse mediante IA, que podría identificar en la grabación (privada) si se está cometiendo algún abuso, y si procede reportarlo.

2.3.2 Algunos complementos

  1. Perspectiva abolicionista
    1. Ayme Roman ABOLICIONISMO DE LA PROSTITUCIÓN: Datos, argumentos, propuestas y problemas 2019 y El abolicionismo y el regulacionismo de la prostitución en relación con las distintas concepciones de la libertad y la (auto)propiedad 2021
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      Sus argumentos pragmáticos basados en los datos (efectos del regulacionismo en la demanda, la prostitución como espectro, el proxenetismo en cubierto en asociaciones, mayor incidencia de PTSD, etc.) son muy convincentes (por lo que la decisión ética en la práctica es clara), si bien no me parece tan evidente que la prostitución «sólo es posible en un contexto de desigualdad» (aunque la situación actual obviamente se nutra de ello), que se base en la idea de que «el sexo es un derecho o necesidad masculina» (cf. Mexie How We Talk About Sex, Sex Work, and Liberation 2020, o el fenómeno de la prostitución masculina), que «si ese cliente realmente creyera que puede obtener el consentimiento de esa mujer (o de otra mujer similar, por ejemplo) para hacer lo que él desea hacer de forma libre y sin coacción, muy probablemente no pagaría» (del mismo modo que puedo delegar mis tramites burocráticos a un gestor por comodidad y no por incapacidad), o que «no elegimos a nuestro fisioterapeuta en función de su género, ni de su edad ni de su aspecto, lo único que éste nos ofrece es una técnica y formación especializada y acreditada» (a mi juicio, esto no es necesariamente distinto en la prostitución, aunque quizá no sea la actitud habitual).
    2. Gemma Lienas Quiero ser puta. Contra la regulación del comercio sexual 2006
  2. Perspectiva regulacionista desde dentro
    1. Entrevista Montse Neira
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      Bloggera en prostitucionrealidadessociales.
      (6-3-2012), Para todos, La 2 RTVEes
    2. Entorno a Aprosex: e-noticies El decálogo de la buena puta 2014, yorokobu ¿Quieres ser prostituta? Yo te enseño cómo 2015 y tribunafeminista Asociación que fomenta la prostitución habría recibido más de 25.000€ en subvenciones 2018
    3. Entrevista a Nina León: infobae “Así me hice puta”: por qué decidió ser prostituta y luchar por el reconocimiento del Estado 2019
    4. El Mundo «Soy puta porque me encanta» 2015
    5. tlc-trust.org.uk (1986): Responsible sexual services for disabled people
    6. Ernesto Torrico Así son las ONG españolas que facilitan sexo a personas discapacitadas 2016.
  3. Prostitución masculina
    1. t. g. r. «¿Qué tengo que hacer para ser gigoló?» 2015
    2. Adrián López "Soy prostituto y mi vida no es como imaginas: mi verdad sobre el oficio" y La prostitución masculina desde dentro: "No soy chapero, soy escort" 2017
    3. Jorge Bella Espinosa Alejada de la trata, invisibilizada y por desesperación: así es la prostitución masculina en España 2019
    4. Celia Blanco Prostitución masculina: “Que yo me dedique a esto está hasta bien visto” 2021
    5. Investigaciones Andina Prostitución masculina: una revisión narrativa 2015
    6. Justin Gaffney & Kate Beverley Contextualizing the Construction and Social Organization of the Commercial Male Sex Industry in London at the Beginning of the Twenty-First Century Feminist Review, No. 67, Sex Work Reassessed (Spring, 2001), pp. 133-141.
  4. Otros:
    1. Belle de Jour The Intimate Adventures of a London Call Girl 2005
    2. Héctor G. Barnés Por qué se recurre a la prostitución: el estudio que desmiente lo que pensábamos 2016
    3. jordimanel.monferrer ¿Qué hacemos con las prostitutas? Las políticas de criminalización de la prostitución 2012
    4. Fortfast WTF EX CAMARERO DE CLUB DE ALTERNE y ANÉCDOTAS DE PROSTITUTA 2021
    5. Elvira Villa Camarma Estudio antropológico en torno a la prostitución 2010
    6. Philosophy Tube Sex Work 2019

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