De las etiquetas, vía dos ejemplos

vía dos ejemplos

De las etiquetas

vía dos ejemplos

Sékioz de Niafre

Twenty Questions game

Observo al mundo, y en su diferencia, lo nombro —¡lo divido!— en Mineralia y Biota. Pero al observar más atentamente a la Biota, vuelvo a fragmentar su universalidad en Cytota (Eukarya y Prokaryota/Monera) y Acytota (virus y priones). Y la pluralidad del superreino y dominio Eukarya me obliga nuevamente a romperlo, y así sucesivamente.
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Aunque siga el orden jerárquico, vale la pena notar que éste no coincide con el orden cronológico del descubrimiento de dichas distinciones.
Tomando como ejemplo al humano, para especificarlo tengo que seguir bajando por el reino Animalia, filo Chordata, clase Mammalia, orden Primates, familia Hominidae, tribu Hominini, género Homo y especie Sapiens, obviando por el camino todos los supra, super, sub, infra, etc. correspondientes a cada grupo, así como los más controvertidos y subsiguientes variedad, morfo (o forma), cepa, raza, aberración, natio, etc. aplicados más comúnmente a otras especies.
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Cf. Código Internacional de Nomenclatura Zoológica, Código Internacional de Nomenclatura para Algas, Hongos y Plantas, Código Internacional de Nomenclatura para Plantas Cultivadas, etc.
De hecho, si llevamos a sus últimas consecuencias esta cadena, el criterio filogenético debería terminar necesariamente en el individuo, que a su vez debería romperse en dos direcciones: la cadena de ADN misma que tomamos como referencia (pues nuestro código genético no es idéntico a lo largo de todas nuestras células),
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Cf. Rohrback et al. Genomic mosaicism in the developing and adult brain 2018.
y el momento en el que la analizamos (pues ésta sufre mutaciones en el tiempo).
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Aunque he de reconocer que los mecanismos de reparación de ADN y apoptosis son más eficientes de lo que creía.
Más aún, podríamos extender entonces nuestra pesquisa ya no sólo a la cadena de ADN en sí, sino a la expresión de sus genes, como remarca la epigenética.
Y llegados aquí, ¿en qué ha quedado ahora, nuestra etiqueta universalizante? ¿En los pliegues particulares de una parte infinitesimal de un lunar?

Transición

A pesar de la dramatización, la taxonomía biológica recién expuesta puede describirse como a una clasificación ramificante (o con estructura de árbol) en la que hay una especificidad continua y no contradictoria, y en la que los taxones padres, hermanos e hijos de un taxón dado, nos permiten ganar un mejor entendimiento de dicho taxón.
Sin embargo, ¿qué ocurre cuando enfrentamos un mismo objeto a múltiples taxonomías diferentes a la vez, abandonando la metáfora del árbol por un diagrama de Venn? (O en términos informáticos, cuando contraponemos la organización de ficheros por carpetas a los tags)

Ortogonalidad

Según Wikipedia, puedo clasificar una pieza de música por:
  1. Función: religiosa, profana, dramática (opera, musical, etc.), incidental y cinematográfica.
  2. Instrumentación: vocal e instrumental (programática y pura).
  3. Género: culta, folk y popular.
  4. Sistema tonal: diatónico, cromatismo, pantonalismo, modalismo, atonalismo, dodecafonismo, politonalidad, polimodalidad, serialismo, etc.
  5. Compás...
Ahora bien,
  1. las fronteras entre las categorías de cada uno de estos puntos son difusas, como ponen de manifiesto:
    1. la mezcla de géneros en las distintas variedades de música fusión, third stream, etc.
    2. el uso de la voz como instrumento en post-rock, Adiemus projet, etc.
  2. y las categorías mismas son confluyentes, como puede verse en:
    1. la multitud de géneros en los que Wikipedia sitúa a Aurora Aksnes, Queen, Dead Can Dance, Björk...
    2. el uso de distintos sistemas tonales para representar y diferenciar lo humano de lo máquina en la BSO de Matrix
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      Cf. Sideways Decoding the Music of The Matrix 2020-5-31
Con respecto a la indefinición de (1), podríamos simplemente añadir puntos intermedios a nuestra clasificación original. E.g., añadiendo el third stream como género.
Sin embargo, ¿qué nos impediría entonces hacer un punto intermedio entre cada uno de los n puntos originales idealmente ortogonales, y después puntos intermedios entre todos los puntos obtenidos, y así sucesivamente hasta el infinito, obteniendo un espectro ( n-1 ) -dimensional?
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Si partimos de dos puntos, el sistema evoluciona como 2 k y genera un espectro unidimensional. Si partimos de tres puntos ortogonales (que podemos representar como los vértices de un triángulo), y consideramos no sólo los puntos intermedios 2 a 2 (lo que nos daría 3 2 k ), sino también 3 a 3 (i.e., su centroide) en la primera iteración, y n a n a medida que tengamos más puntos (cuya cantidad dependerá de si los puntos originales eran equidistantes o no), la evolución no sólo explota rápidamente, sino que rellena todo el plano (de hecho, basta añadir el punto central para conseguirlo, ya que todos los puntos del perímetro del triangulo van a generar rectas que lo corten).
Ahora bien, si rellenáramos así todo el espacio, nuestra clasificación ya no abstraería ni universalizaría nada, sino que sería lo mismo que apuntar con el dedo y decir «eso»,
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Y de ahí la reivindicación por la concreción de la fenomenología existencial en Nietzsche o Bergson.
o hacer una nube de palabras infinita, o farfullar inconexamente una retahíla de ideas enredadas confusamente entre sí.
Y esto sin entrar en (2), que nos obliga a considerar todas las posibles combinaciones (2 a 2, 3 a 3...) de puntos de dicho espectro (en R m ), que podemos representar con un diagrama de Venn en el que cada conjunto es un punto del susodicho, llevándonos al cardinal álef 2 (en tanto que P ( R m ) ).

En definitiva, a medida que aumentamos la precisión de nuestras clasificaciones universales originales, de nuestra red de puntos o partición de regiones, éstos quedan tan entrelazados entre sí, que dejan de ser universales de nada.

Cierre

Esta clase de argumentos me llevó (con el descubrimiento de P. B. Preciado en 2010)
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Cf. Sékioz La hiperrealidad del genero (o teoría Queer) 2010-9-7.
a rechazar el binarismo de género por el nihilismo de género, que consideré por mucho tiempo neutral, corrigiendo en el día a día cualquier comentario dirigido a un colectivo particular (por género, gentilicio, etc.), alegando que dicho comentario probablemente fuera aplicable a toda la humanidad.
No obstante, con el tiempo,
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AVEN Gender Discussion forum, Ash Hardell The ABC's of gender 2015-3-13, Vi Hart On Gender 2015-6-8, Epidermis Producciones Degenera2 2017-11-25, Innuendo Studios The Alt-Right Playbook: Mainstreaming 2018-4-4, Ayme Roman Sobre las trampas de la diversidad (breve reflexión) 2019-12-12, etc.
me he dado cuenta de que esa es una peligrosa posición a mantener, pues la mente humana parece incapaz de semejante abstracción, interpretando la ausencia (de género, nacionalidad, etc.) como valor por defecto,
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Por supuesto, dicho valor va a depender del contexto, pero a fuerza de costumbre, es fácil que al citar un paper vaya a suponerse implícitamente que lo escribe un hombre, blanco, cis, hetero y americano (si está en inglés), salvo que haya indicios de lo contrario.
Y aunque esto sea sólo evidencia anecdótica, esa es la experiencia de Vi Hart en el vídeo citado, o de Owens en How the exploitation of enslaved women created gynecology w/ Dr. Deirdre Cooper Owens 2020-8-17.
presuponiendo una sustancia en donde no la hay, y desmantelando la indefinición intencional con una concreción indeseada.
Cierto es que, a nivel personal, voy a seguir sintiendo las etiquetas como cajas que constriñen. Pero ya no puedo seguir negando el efecto liberador que pueden tener en otras personas, su capacidad de unificar en una comunidad —en una identidad— a aquellos humanos que han sido rechazados o ignorados por el macrorelato, y como el evitarlas termina invisibilizando esas otras perspectivas.
En definitiva, he de admitir que la agregación y aglomeración de múltiples identidades, propia de la interseccionalidad, es una mejor aproximación a la neutralidad y la universalidad, que no la aparente simplicidad conceptual de la nulidad.

Más aun, hasta podría decir que ciertas expresiones nacidas del lenguaje inclusivo resuelven mucho mejor esa tensión entre lo universal y lo particular, al tomar sólo la parte (o propiedad) de la etiqueta relevante en el discurso de turno. E.g., al discutir los pros y contras de compresas, tampones y copas, no tiene sentido que me dirija a la totalidad de las mujeres (categoría que incluiría prepúberes, menopáusicas, histerectomicas, etc.), sino sólo a las personas menstruantes.
En este sentido, dicho lenguaje termina resultando particularmente económico (a pesar de las usuales críticas de lo contrario), permitiéndome cribar antes si la fuente será de mi interés o del de alguien cercano a mí, adquiriendo incluso cierto cariz matemático, al precisar las premisas exactas que constituyen al sujeto del discurso, como cuando debilito las hipótesis de un teorema (que es cierto no sólo para los enteros, sino para todo DFU), o las fortifico para extenderlo (pasando de los DFU a los DPI).

PS. Para una exploración mucho más profunda e interesante de este dilema, cf. Ayme Roman El problema del sujeto y la agencia: intercambios entre post-estructuralismo y teoría crítica feminista 2020-7-28.
«There is no such thing as neutrality, only transparency»
Idea Channel Should Journalism Be Objective? Serial: Part 2 2015.

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