ABCD II: Unas breves vacaciones
ABCD II
Unas breves vacaciones
DM1729x6: Entrevistando a MSC ¡clic!
—Bienvenido, MSC. Primero de todo, queríamos agradecerte enormemente que hayas podido asistir hoy a nuestro programa. Para los televidentes que no lo sepan, se trata de un día singular en su planeta natal, Terra.
—Bienvenido, MSC. Primero de todo, queríamos agradecerte enormemente que hayas podido asistir hoy a nuestro programa. Para los televidentes que no lo sepan, se trata de un día singular en su planeta natal, Terra.
—Así es, celebrándose un emblemático festejo de nuestra cultura: de recogimiento familiar, entorno a un sabroso postre tradicional, y en el que los más pequeños se hinchan de júbilo ante los presentes recibidos.
—Y más que lo harán cuando oigan tu aventura: ¡son el grupo demográfico mayoritario de tus votos! De hecho, hacía varias temporadas que no obteníamos una victoria tan aplastante en la selección de entrevista.
—Si la disparidad de opiniones crece con la edad, es natural que un suceso importante para ellos se vea exponenciado.
—Hablando del suceso... ¿cómo te diste cuenta de que algo no iba según lo previsto?
—Era la última jornada lectiva antes de las vacaciones, y tras una dura semana de exámenes, me apetecía encerrarme en mi habitación y desconectar por completo con algún videojuego ni que fuera por un par de horas. Tristemente, mi equipo de realidad virtual parecía haberse estropeado, y la idea de ponerme a arreglarlo no me atraía lo más mínimo, así que aproveché que hacía buen tiempo para quedar con unos amigos.
—Ja... No concibo que, tras ser trasplantado en un cuerpo robótico, sigas yendo a la escuela, mucho menos que te suponga ningún esfuerzo.
—Al principio me planteé abandonarla, cooperando en la reconstrucción —¡clic! a causa del reciente conflicto Wytreblins— y proyectos de investigación asociados, mas cuando volvieron a abrirlas decidí reanudarla: sentía que aún no estaba preparado psicológica y emocionalmente para la vida de adulto; no en balde, sigo siendo un niño. Y en cuanto a la dificultad, he desactivado los aspectos no vitales de mi sistema informático; considero que ella es parte de la experiencia humana, y no quisiera perderla.
—Entiendo. Retomando el cauce de tu historia, ¿fue al encontrarte con tus colegas que viste que aquella avería no era particular sino global?
—En efecto: originalmente ya me extrañó la amplia acogida de un plan tan precipitado, y eventualmente salió el tema, que comenzó a enervarnos a medida que la plaza se iba llenando y nos costaba cada vez más oírnos los unos a los otros, cuando de normal es un lugar apacible y tranquilo. Inevitablemente terminamos escuchando quejas similares en conversaciones ajenas, como: «sus componentes están intactos, y sin embargo funciona lo mismo que si hubiese estallado una bomba en su interior», comprobando al momento en las redes que constituía una especie de pandemia, dejándome de vuelta en la casilla inicial: debía averiguar que ocurría.
—¿Debía?
—Bueno, tampoco es como si la ONU fuera a defender los derechos a la infancia que tanto proclama... ni convendría olvidar que el juego es uno de ellos. Por supuesto, algunos argumentaran que existen muchas otras formas de ocio, pero precisamente esa diversidad obedece a la de las propias, e igualmente válidas, preferencias humanas.
—¡Qué responsable!
—En verdad no, sólo estoy escurriendo el bulto: ese era un asunto que me atañía también a mí muy directamente, por lo que no me costaba empatizar con la escena.
—Imagino que en una situación como esa no dudarías en reactivar tu potencial, ¿cierto?
—Sí, y esa misma tarde desentrañé el motivo: un campo electromagnético emitido desde una subestación de Povarovo que triangulé desplazandome a gran velocidad por el globo agudizando mis sensores, y que dañaba a un abrumador rango de componentes electrónicos.
—No obstante, el caos siguió extendiéndose: su apagado no solucionó nada.
—Resulto ser un mero repetidor, y la fuente era demasiado remota en el espacio sideral como para proceder mismamente, por lo que tuve que recluirme en mi laboratorio para determinar cómo ésta afectaba a nuestras máquinas y así confeccionar una contramedida que la bloqueara, revirtiendo su acción.
—A pesar de lo cual no cesaron los reportes de aparatos inutilizados...
—Algunos se frieron al primer contacto, y otros se vieron perturbados cuando la intensidad y frecuencia de ésta varió: mi contracampo era un simple apaño hard-codeado, diseñado específicamente para la forma primitiva de la onda. Había un peligro real de colapso sin retorno.
—Mmmh... Tiene sentido.
—Volviendo sobre mis pasos a Povarovo, y tras arduos y prolongados trabajos que ya desearía Tor, localicé al fin por backtracing la señal primigenia: procedía de la torre palaciega del planeta Whyvsa.
—¡Oh, menuda la que armó allí!
—Sí, bueno... pedí audiencia con su emperador, incluso a través del sindicato ABCD, pero...
—El veto.
—El veto... Al final no se me ocurrió otra manera que estampar mi nave a máxima velocidad en piloto automático cargada hasta arriba para generar suficiente impacto contra su cúpula de Grex.
—¿Cargada de qué? ¡Nadie se creía capaz de atravesarla!
—Si el insumergible se hundió, el impenetrable puede franquearse.
—Ya... Imagino que no le recibieron con los brazos abiertos, ¿me equivoco?
—Digamos que tuve la precaución de analizar el terreno antes, entrando por una zona desértica. Obviamente no tardaron en dar la voz de alarma, mas para cuando llegaron ya discurría entre sus ciudadanos sin levantar sospechas.
—¿Querría precisar cómo?
—No: un mago no revela sus trucos más brillantes si no quiere padecer hambre. El caso es que conseguí reunirme con Desilconvin...
—Si me permite, y para los telespectadores que no estén al corriente, Whyvsa ha visto unificado recientemente su mando militar, político y religioso en la figura de su nuevo heredero al trono Desilconvin, incomodando con ello a muchos, especialmente tras empezar a emitir conjuntamente el principal canal de información de cada vertiente desde la reliquia de la torre palaciega. Y hasta aquí puedo leer, pues el encuentro que iba a relatar está enmarañado por una miríada de rumores.
—Rumores infundados, reflejando seguramente la inestabilidad social que están viviendo, o quizá la mala fama que ganamos en la campaña Wytreblins. Yo me limité a informar que su emisión violaba los protocolos de la ITU —¡clic! Intergalactical Telecommunications Union—, provocando todo tipo de interferencias en los sistemas vecinos. Y tras esperar a que sus técnicos lo comprobaran y corrigieran, así como confirmar con Terra que la cuestión quedaba resuelta, marché.
—La versión oficial de Whyvsa es que, tras anunciarse el uso de la reliquia como transmisor, ésta fue substituida por una falsificación con el fin de tomar el control sobre la misma e iniciar una guerra electrónica o jamming. Sin embargo, el pueblo se ha negado a aceptar que semejante robo fuera posible dada la fama de la vigilancia de sus instalaciones, alegando un intento de golpe de estado por parte de los portadores de la reliquia. De hecho, le han acusado de colaboracionismo, ya que ayudó a las autoridades a arrestar al ladrón, que muchos tildan de chivo expiatorio.
—Después de reventarles su fiesta con los cortes técnicos, además del Grex, orgullo de su corona, no podía negarme. El juicio ya dictaminó sentencia, por lo que tengo la conciencia tranquila. Cabría preguntarse si no son en realidad esas teorías conspiratorias tentativas de deslegitimación con el ulterior fin de derrocar al controvertido Desilconvin. Muchos deberían ser más escépticos con lo que leen por ahí: incluso llegué a ver un shitpost alegando que fue obra de algún padre preocupado de que su hijo le prestara más atención a su pantalla que a él, parodiando mi edad.
—Oh, mi favorita es que los ingenieros de Whyvsa la destruyeron cuando las transmisiones pasaron a ser controladas por hackers, lo que les llevó a descubrir que era una falsificación; incluso circula una recogida de firmas para conceder al ladrón la amnistía en calidad de salvador.
—Sin comentarios.
—Antes mencionaste la mala fama que ganasteis con la lucha Wytreblins. Me gustaría aprovechar la ocasión...
—Terminemos la entrevista con un tema más liviano: tu última aventura, de la que apenas se hicieron eco los medios. ¿A qué lo atribuyes?
—Me gusta pensar, con cierta sorna, que un héroe sobresale cuando permanece desapercibido, atajando los problemas antes de manifestarse su mal.
—No obstante, tengo entendido que tu pronta actuación bebe más del puro azar.
—Touché, aunque una cosa no quite la otra... supongo que sólo me hacía el interesante —ríe—. Muchas veces un héroe no es más que la suma de sus circunstancias: la persona adecuada en el momento y lugar adecuados.
—¿Y qué te condujo a ellos?
—La pura rutina: charlando como para rellenar el vacío durante mi revisión anual en DZ, lamenté incidentalmente los continuos dolores de cabeza de Terra con el calentamiento global y las emisiones de , a lo que se me respondió:...
—«¡Qué ironía! Justo en Ónuk tienen el inconveniente contrario. Tal vez deberías pasarte por allí e intercambiar ideas». O algo así, ¿no?
—A veces me arrepiento no seguir más de cerca la actualidad...
—No te culpo. El universo es extremadamente vasto como para procurarse uno mismo una visión de conjunto. Ni te imaginas el sufrimiento que nos acarrea en Daily Media ofrecer a nuestros televidentes la mejor selección, si se me permite el humblebrag, enorgulleciéndonos de ser premio Content Curator a lo largo de un número récord de ediciones consecutivas, y esperamos que, con su confianza y voto, una más...
—¡Menuda asistencia!
—Cuñas publicitarias aparte, sobreentiendo que el incidente tuvo lugar en tu trayecto a Ónuk, ¿me equivoco?
—Así es: cuando se dio la alarma de catástrofe ecológica era la nave más próxima; la única, en verdad.
—¿No te planteaste rescatarlo en lugar de neutralizarlo? La inversión de Ónuk en dicho cargamento de terraformación para su masiva migración ambiental fue tremenda.
—Su contenido estaba siendo rápidamente atraído por el campo gravitatorio de Terra, y la llamada automática de emergencia dejaba claro que se había perdido el control; cualquier vacilación sería imperdonable: nadie deseaba un nuevo Prestige. Como declaré en el juicio, me limité a seguir ordenes.
—Sin embargo, no me cuadran las cuentas. ¿Cómo lo lograste en tan poco tiempo?
—No lo hice: desde mi distancia, sólo pude destruir la porción trasera del cargamento, mientras el resto era evacuado en cápsulas con aforo para diez, que apenas pude eliminar parcialmente. Advertí a Terra, que se encargó de las restantes salvo una, caída en un lugar demasiado remoto. Cuando al fin llegué, habían cuatro autómatas en su interior, otros cuatro en los alrededores, y uno más en plena excavación,
—¿Excavación?
—Ónuk está experimentando con un nuevo modelo de terraformación, consistente en la apertura de volcanes; no olvidemos que sus habitantes, los hellfires, están acostumbrados a temperaturas de 500ºC.
—¿Y el décimo?
—No se halló; probablemente la cápsula no iba completa, aunque no pocas instituciones religiosas se apuraron en atribuir a sus dioses la erradicación de ese hipotético décimo.
—En retrospectiva, y para ir cerrando, podría decirse que has tenido unas vacaciones bastante moviditas, ¿no te parece?
—Yo diría más bien breves, pues no considero estas peripecias parte de ellas. Ni tampoco los días que dediqué a terminar las faenas escolares.
—¿Hubo suerte al menos con vuestra famosa lotería de estas fechas?
—No, pero me consolaré con la morbosa imagen de que mi muerte y renacimiento hizo esto posible.
Adenda
Nota: las obras firmadas por el anagrama Cotrici de Saruba son revisiones superficiales o reescrituras completas de viejos textos, que se contextualizan y recuperan en un anexo para satisfacer mi interés arqueológico.
Fusión de los relatos «Doctor Z y Marcos en...» (2005-3-14) y «Doctor X» (2005-3-29), reescritos respectivamente del 2019-11-18 al 20 y del 21 al 22, y parte final de la saga, tras la cual hay un paréntesis importante tanto en la temática SciFi como en mi prosa, pasando a centrarme en la poesía hasta el final de la ESO, quizá por refuerzo positivo de aquellos a los que spameé con ella (cf. adenda «ABCD I»). Sea como fuere, ambos relatos dejan clara mi intención con la saga —crear aventuras episódicas de yo y Z contra el resto de doctores—, por lo que tampoco es como si se hubiera perdido gran cosa.
Por coherencia con las reescrituras de los episodios anteriores, y en menor medida por razones estilísticas, he cambiado las vacaciones de pascua (y la diada de sant jordi) por las de navidad, dejando cierto margen entre la guerra y estos hechos. Mismamente, el nuevo lore me obliga a eliminar la amistad entre Doctor Z y MSC, así como la enemistad del primero con el resto de doctores, por lo que los ataques de X, Y pasan a ser daños colaterales, lo que a su vez me ha permitido continuar el cariz más político que ha tomado esta reescritura.
Otra consecuencia de esto es la simplificación de la suerte de carrera de obstáculos —a contrarreloj, para más inri— que parece sacada de una película de James Bond (con Q como Z), de Dragon Ball (con la nube Kintō como nave superlumínica, y Bulma con su radar como Z) o del ya mentado Mega Man, aspecto del que tampoco soy demasiado fan.
No veo que merezca la pena seguir enumerando el resto de cambios, quizá más específicos, lo que no significa que sean menos transformativos (e.g., la cuña publicitaria viene del mal presentimiento e investigación del original). Sólo lamento perder la referencia explicita a Sant Jordi y no haber podido salvar el plot twist de que los propios papeles fueran la causa de las problemáticas ondas. Y en cuanto a éstas, notar que mis conocimientos sobre electromagnetismo son bastante limitados, por lo que es muy probable que todo el apartado técnico sea un puro sin sentido.
Respecto al estilo, debido a la naturaleza de la historia, y siguiendo el espíritu de experimentación de estas reescrituras, decidí cambiarlo al de entrevista, lo que creo que le ha permitido ganar profundidad sin perder demasiada concisión: nótese, e.g., el cambio de tratamiento de tú a él al mencionarse Whyvsa, o cómo se condiciona el entendimiento del incidente con Ónuk tras todo lo que sabemos sobre Terra. La línea final, de hecho, va con segundas, ya que en verdad estoy contento con la reescritura (que intenta exprimir el background creado en ABCD I), consiguiendo insuflar nueva vida a mis viejas ideas, si bien no estoy seguro de haber conseguido trascenderlas; ¿será ésta una simple capa de pintura sobre una madera podrida más allá de toda recuperación?
En el peor de los casos, de lo que estoy seguro es de haber mejorado mi entendimiento de la acentuación y las tónicas (aunque en las adendas vigile menos mi ortografía y prosa en general) gracias a es.wiktionary.org, a base de buscar una misma palabra con y sin acento para identificar la conjugación verbal, además de Loquendo, del que he aprendido que mi alias por antonomasia lleva tilde en mi pronunciación del mismo (Sékioz), si bien sigo recurriendo frecuentemente a Google, aunque a menudo termine llevándome a las mismas fuentes (e.g., fundeu, rae, diccionario de dudas...).
Por el contrario, prowritingaid.com/es/Analysis/Editor y languagetool.org/es/ han resultado ser menos prácticos de lo que anticipé, si bien reconozco que el primero es útil en textos largos para detectar frases y palabras repetidas en exceso, limpiándolas con wordreference, aunque para ello siga acudiendo a menudo al invaluable ctrl+f (adjunto al final, a modo de comparación, una de las primeras iteraciones de la 1a parte de este relato, previa a la mayoría de depuraciones). Aunque tampoco es que sea mucho mejor que smallseotools.com/es/word-counter/ o morethanbooks.eu/cuenta-palabras/, por lo que me sigue tentando la idea de hacerme mi propio programa usando los módulos de Natural Language Processing de Python vía lematización y stemming.
PS. Hastiado por el proceso de limpieza, durante el fin de semana del 2019-12-6 terminé haciéndolo, cf. github.com/sekioz/writing_tools.
PS. Para más info, cf. https://www.javierpenas.com/2016/09/los-mejores-correctores-de-estilo-online.html
Revisión 1a parte (2006-8-4)
Hoy día 18 del mes 3 del año 6001 d.C. por la tarde a las 5 todos los niños de la Tierra salen del colegio o instituto y entran en las vacaciones de pascua, con un gran deber pasárselo en grande y vivir la vida. Pero Marcos y su creador Doctor Z, deberán enfrentarse a la ultima invención del gran enemigo de Doctor Z, el temible Doctor Y, que es el segundo Doctor mas inteligente de los 27 Doctores. La invención de dicho Doctor era una maquina que emitía ondas supersónicas que hacían que todas las consolas de la Tierra desde la mas antigua y simple hasta las mas moderna y compleja y los videojuegos les petara el sistema informatico y el microchip dejándolas inservibles. Doctor Y construyo susodicha maquina porque no podía soportar que su hijo prefiriera una consola antes que el y la maquina se la implanto a un robot normal que lo bautizo con el nombre de Desilconvin.
Por suerte la maquina estaba siendo probada y solo destruía las consolas a un radio de 10Km y por suerte Marcos se entero a tiempo de que la estaba perfeccionando para así evitar el catástrofe, Marcos al comentárselo a Doctor Z este se puso a investigar ese procedimiento de destrucción porque para averiguar un remedio hay que saber como va la maquina.
Durante el 18 hasta el 23 yo con los nuevos y interesantes inventos que me avía creado Doctor Z estuve buscando por todo el espacio sideral al Doctor Y que recientemente se havia ido de la Tierra para que no le destruyéramos la Desilconvin. Entre esos nuevos e interesantes inventos estaba el rastreador universal, la hiper trueno, la nave mas veloz hasta ahora que llegaba hasta los 900000km/seg.
El triple de la velocidad de la luz y una nueva y mejorada armadura.
Mientras tanto Doctor Y retoco y perfecciono lo suficiente Desilconvin como para destruir todas las consolas y videojuegos de todo el universo, ahora solo faltaba la instalación y programación de la maquina, lo cual tardaría 48 horas y si tenemos en cuenta que lo puso en marcha el día 24 a las 00:00 se llega a la conclusión que se activar la función de destrucción el día 26 a las 00:00.
Día 25 Doctor Z averigua una posible protección con 25% de posibilidades de funcionar ya que la avían probado con el primer prototipo creado por Doctor Y este prototipo lo encontró Marcos y al ser el primero era mas débil. Este mismo día a las 16:00 Marcos encontró unos papeles que hablaban sobre el artilugio y con ellos la localización de este. Marcos entrego a las 17:15 esos papeles a Doctor Z el cual empieza a investigar sobre otra posible protección.
Mientras tanto Marcos se dirige a la supuesta localización del artilugio, llegando al lugar a las 18:45 al llegar vio una gruesa fortaleza echa de Grex el metal mas duro del universo.
Entonces a Marcos se le ocurre una gran idea, que consistía en atravesar esa gruesa y dura capa de Grex con la hiper trueno a la máxima velocidad, eso provoco la destrucción de la hiper trueno pero como mínimo consiguió entrar pero entonces salieron robots por todas partes así que Marcos utilizo el nuevo poder para duplicarse y así derrotarlos a todos y destruir a Desilconvin.
Después de esa hazaña Marcos vuelve al laboratorio de Doctor Z quien le dice que al robot que avía destruido era falso y que en realidad no avía robot sino que era un microchip que media 0,000000000001mm y que se encontraba en el planeta Whyvsa al cual llego a las 20:35 y con el rastreador universal pudo averiguar que se encontraba en el palacio del rey de aquel planeta justamente en la torre del medio en la cual se encontraba una reliquia que hacia aumentar la potencia del microchip, Marcos no sabia que hacer si destruida la reliquia le matarían pero sino las consolas desaparecerían así que Marcos pidió cita con el rey pero se la dieron para las 00:00 así que Marcos corrió dejando a atrás los policías y guardaespaldas que le empezaron a atacar y al llegar arriba abrió la puerta de sopetón y le explique todo lo mas rápido que pude y el rey dijo a los guardias que no le atacaran y pregunto a Marcos Cuanto tiempo quedaba Marcos respondió 3 horas.
Entonces se tuvo discutiendo la cuestión con las fuerzas religiosas ya que la reliquia era un gran símbolo religioso pero entonces a las 22:30 se decidió destruirla y fue entonces cuando el rey se dio cuenta que esa reliquia era falsa porque la ultima vez que la vio hace un año y medio no era así sino que tenia una especie de dibujo en medio en aquel momento la gravaron por la tele saliendo en todos los canales preguntando quien la avía cambia por aquella 23:30 se pudo destruir la falsa y ya que se supo que un coleccionista la robo al cual se le agradeció por que sino se hubiera tenido que destruir.
Cuando Marcos llego a casa ya eran las 1:00 y pensó:
Si yo no hubiera nacido ya no existirían las consolas.
Aquel día Marcos se durmió con una sonrisa en la cara.
Revisión 2a parte (2006-8-4)
Hoy 23 del 4 del 6001 d.C. día de San Jordi yo Marcos y mi creador Doctor Z estábamos pensando como eliminar una parte de la capa de dióxido de carbono que se estaba acumulando en la atmósfera, Doctor Z pensó en crear una especie de extractor pero con el se eliminaría todo tipo de gases asta el oxigeno que necesitamos los humanos para vivir, así que seguiríamos pensando en una solución para que no se produjera el llamado efecto invernadero, pero en cambio en el planeta Onuk que era donde vivía Doctor X un viejo chiflado obsesionado con destruir la Tierra, pensó lo contrario que Marcos y Doctor Z es decir quería que la capa de dióxido de carbono creciera y aumentara lo suficiente como para que el efecto invernadero fuero lo suficiente efectivo como para provocar un potente calentamiento global para que los polos terrestres se derritan y así provocar un gran inundación en la Tierra, para que así pueda llevar sus Hellfire que son unas criaturas demoníacas de fuego que para sobrevivir necesitan estar a 500ºC sobre cero la temperatura que ahí en el planeta Onuk “Doctor X sobrevive a esas temperaturas porque es un Hellfire que muto y evoluciono para mejor y superior inteligencia, forma y adaptación al medio al cual se encuentra.
Doctor X construyo una maquina que creaba dióxido de carbono a gran velocidad, no le costo demasiado construirla ya que podríamos decir que en el siglo XIX y XX ya se invento, los vehículos a motor, fabricas, etc.
Doctor X solo tuvo que crear una industria en la cual construyeran la maquina inicial es decir la primera que izo.
Unos meses después Doctor X envió la Súper Nova “la nave de mayor tamaño y velocidad de la historia, se usa sobretodo para el transporte” cargada con 3000 de aquellas maquinas las cual bautizo con el nombre de credeco3.
Por suerte Marcos tuvo un mal presagio y empezó a investigar sobre lo que avían echo los 27 Doctores pero del Doctor X no encontró nada actual lo que le izo pensar en que aló mejor estaba creando algún invento y como su presagio indicaba seguro que era algo malo y mas teniendo en cuenta su obsesión con la destrucción de la Tierra.
Marcos se dirigió hacia el planeta Onuk pero a medio camino vio la Súper Nova de Doctor X lo cual le izo sospechar ya que iba hacía la Tierra con su máxima velocidad.
Marcos lo comprobó con sus rayos X y vio un montón de maquinas pero no sabia lo que eran y al llegar al planeta Onuk se lo pregunto a Doctor X quien no le recibió demasiado bien.
Doctor X le explico su plan mientras todos los demás Hellfire se acercaban a mi, yo sabia que me iban a atacar pero no sabia que hacer ya que caí en su trampa estaba enganchado al suelo, era como una especie de cemento y no pude escapar, pero en aquel momento vino el ultimo invento de Doctor Z Browin un perro robotico con muchas armas y mísiles que se podía transformar en algo parecido a una nave dándole la habilidad de poder ir hasta 10000km/s en aquel momento Browin disparo un láser a aquella especie de cemento, lo cual me facilito la huida y me subí a Browin el cual alcanzo su máxima velocidad en apenas 5 segundos pero no fue lo suficiente rápido ya que un Hellfire nos seguía por detrás pero yo dispare por mi cañón aire, agua, nieve y hielo frió lo cual dejo al Hellfire muy atrás nuestro.
La Súper Nova ya avía llegado a la Vía Láctea y se dirigía al sistema solar que es donde la alcanzamos y empezamos a bombardearla con toda la potencia armamentística que teníamos Browin y yo, dejando la nave echa trizas al igual que 1800 credeco3.
La Súper Nova iba a explotar pero los trabajadores cogieron los 1200 credeco3 y los pusieron en la nave de emergencia con la mitad de tamaño y 35% mas lenta, la nave de salvamento sobrevolaba el sistema solar y se preparaba para ir a la Tierra por suerte Browin guardo un lanzamisiles y cinco mísiles de los cuales fallo dos, pero tres mísiles enviados a lugares muy concretos fueron suficientes para derrumbar la nave de salvamento y 200 credeco3.
Los trabajadores que quedaban enviaron los 1000 credeco3 dirección a la Tierra en las cápsulas de salvamento por suerte mis armas recargables ya se avían cargado, como por ejemplo el láser, a Browin le paso igual y entre los dos interceptamos y destruimos 75 de las 100 cápsulas “10 credeco3 por cápsula de salvamento” las cápsulas estaban entrando en la atmósfera terrestre lo que provoco que Browin y yo avisáramos a todos los terrestres, los cuales empezaron a bombardear las cápsulas de salvamento dejando 1 de 25.
Aquella cápsula consiguió aterrar en la Tierra por suerte nosotros dos fuimos mas rápidos y al ver la trayectoria que llevaba la cápsula de salvamento pudimos saber donde aterraría.
Al llegar la cápsula de salvamento a tierra firme y se abrió la puerta solo, vimos 4 credeco3 los cuales destruimos y nos separamos para así encontrar los 6 restantes que se avían tirado de la cápsula de salvamento, yo y Browin conseguimos encontrar 4, dos cada uno pero los dos restantes no los encontrábamos, intentamos buscarlos con el radar universal pero no funciono ya que los credeco3 bloqueaban el sistema.
En aquel preciso momento yo Browin oímos un sonido extraño y al llegar asta ese lugar vimos un credeco3 el cual destruimos y averiguamos que los credeco3 al llegar a la superficie terrestre empezaban a perforar la escorsa terrestre llegando al núcleo interno de la Tierra desde el cual expulsarían dióxido de carbono a la vez que por medio de unos extraños procesos químicos y expulsión de la masa del núcleo interno de la Tierra elaborarían volcanes, gran cantidad de volcanes, los cuales expulsarían dióxido de carbono.
Browin y yo nos pasamos mucho tiempo buscando al ultimo credeco3 pero seguramente ya abría llegado al núcleo interno de la Tierra así que fuimos al laboratorio en el cual Doctor Z nos dijo que el ultimo credeco3 se dirigía hacia al núcleo interno de la Tierra, pero entonces a un 15% del camino se paro “aunque no podamos ver la localización del credeco3 si podemos ver el agujero que hace gracias a varios tipos de satélites que tenemos”
Browin y yo fuimos a la localización del agujero al cual Browin se metió “yo cabía un poco justo y era muy incomodo y podía quedarme encallado” yo me quede arriba viendo lo que hacia Browin “el tiene un de grabación incorporado” cuando Browin llego al final del camino no vio nada al igual que yo ya que lo veía por el ordenador portátil, así que volvimos al laboratorio.
Doctor Z se extraño mucho y explico una leyenda a Browin y Marcos, la leyenda de San Jordi; les explico que hace miles de años avía un héroe mundial que salvo millones de vidas inocentes, lucho por la libertad de los pueblos y como cualquier persona murió pero la verdad es que nadie savia nada mas de el que su nombre, alguna que otra heroicidad de sus miles y que no tenia ningún pariente o familiar, el era un solitario héroe y cuenta la leyenda que cada 23 del 4, día internacional de San Jordi sale de su tumba su alma la cual salva tantas vidas como le es posible; y esta es la leyenda de San Jordi.
Como bien avía dicho Doctor Z san Jordi acababa de salvar todo el planeta Tierra y con el la raza humana.
Original 1a parte
Original 2a parte
Versión sin limpiar
—Bienvenido, MSC. Primero de todo, queríamos agradecerte enormemente que hayas podido asistir hoy a nuestro programa. Para los televidentes que no lo sepan, se trata de un día muy especial en su planeta natal, Terra.
—Así es, pues se celebra un emblemático festejo de nuestra cultura: de recogimiento familiar, entorno a un rico postre tradicional, y en el que los más pequeños se hinchan de jubilo ante los presentes recibidos.
—Y más que lo van a hacer cuando oigan tu aventura: son el grupo demográfico mayoritario de tus votos. De hecho, hacía varias temporadas que no teníamos una victoria tan aplastante en la selección de entrevistado.
—Eso debe agradecerselo a los niños: no hay un grupo demografico más unido que ellos —risas.
—Entrando en materia... ¿cómo te diste cuenta de que algo no iba bien?
—Era el último día de clases antes de las vacaciones, y tras una intensa semana de exámenes, al llegar al fin a casa me apetecía encerrarme en mi habitación y desconectar de todo con algún videojuego ni que fuera por un par de horas. Lamentablemente, mi set de realidad virtual parecía haberse estropeado, y no me atraía para nada la idea de ponerme a arreglarlo, así que aproveche que hacía buen día para quedar con unos amigos.
—Ja... No creí que tras ser transplantado en un cuerpo robótico siguieras yendo a la escuela, mucho menos que te supusiera ningún problema.
—Al principio considere abandonarla, ayudando en la reconstrucción —¡clic! debida a la reciente guerra contra los Wytreblins— y trabajando en proyectos de investigación, pero cuando volvieron ha abrirlas decidí retomarla: creo que aun no estoy preparado psicológica y emocionalmente para la vida de adulto; no en balde, sigo siendo un niño. Y en cuanto a la dificultad, he desactivado parte de mi sistema informático; creo que ella es parte de la experiencia humana, y no quisiera perderla.
—Entiendo. Retomando el cauce de tu historia, ¿fue al hablar con tus colegas que viste que se trataba de un problema sistémico?
—Efectivamente: al principio me extrañe que a todos les viniera bien quedar, y eventualmente salió el tema, que empezó a enervarnos a medida que la plaza se iba llenando y nos costaba cada vez más oírnos los unos a los otros, cuando de normal es un lugar apacible y tranquilo. Inevitablemente terminamos escuchando quejas similares en conversaciones ajenas como «sus componentes están intactos, y sin embargo funciona lo mismo que si hubiese estallado una bomba en su interior», y en seguida comprobamos en las redes que se trataba de un problema global. Así que vuelta a la casilla inicial: debía averiguar que ocurría.
—¿Debía?
—Tampoco es como si la ONU fuera a defender los derechos a la infancia que tanto proclama... ni debemos olvidar que el juego es uno de ellos. Por supuesto, uno puede argumentar que hay muchas otras formas de ocio, pero precisamente esa diversidad obedece a la de las propias preferencias de los humanos, todas igualmente validas.
—¡Oh, qué responsable por tu parte!
—En realidad supongo que estoy escurriendo el bulto: ese era un problema que me afectaba también a mi muy directamente, por lo que podía empatizar perfectamente con la escena.
—Imagino que en una situación como esa no dudarías en reactivar tus capacidades, ¿cierto?
—Sí, y esa misma tarde averigüe la causa: un campo electromagnético emitido desde una subestación de Povarovo que pude triangular mediante el uso de mis sensores al tiempo que me desplazaba a gran velocidad por el globo, y que parecía afectar al funcionamiento de todo tipo de electrónica.
—Sin embargo, el caos siguió extendiéndose por dos días: su apagado no soluciono el problema.
—No, se trataba de un mero repetidor, y la señal de origen era demasiado remota en el espacio sideral como para proceder mismamente, por lo que tuve que recluirme en mi laboratorio para averiguar cómo ésta afectaba a nuestras maquinas y así elaborar una contramedida que la bloqueara, revirtiendo sus efectos.
—Aun con todo, no cesaron los reportes de aparatos inutilizados...
—Algunos quedaron fritos al primer contacto, y otros se vieron afectados cuando la intensidad y frecuencia de ésta varió: mi contracampo era un simple apaño hard-codeado, diseñado específicamente para la forma original. Había un peligro real de colapso sin retorno.
—Mmmh... Tiene sentido. ¿Cómo encontró entonces la causa última?
—Volviendo sobre mis pasos a Povarovo, y tras una semana de esfuerzos que ya quisiera Tor, pude localizar al fin por backtracing la señal primigenia: procedía de la torre palaciega del planeta Whyvsa.
—¡Oh, menuda la que armo allí!
—Sí, bueno... pedí audiencia con su emperador, incluso a través del sindicato ABCD, pero...
—El veto.
—El veto... Al final no se me ocurrió otra manera que estampar mi nave a máxima velocidad en piloto automático cargada hasta arriba para generar suficiente impacto contra su cúpula de Grex.
—¿Cargada de qué? ¡Nadie se creía capaz de atravesarla!
—Si el insumergible se hundió, el impenetrable puede abrirse.
—Ya... Imagino que no fue muy bien recibo, ¿me equivoco?
—Digamos que tuve la precaución de analizar el terreno antes, entrando por una zona desértica. Obviamente no tardaron en dar la voz de alarma, pero para cuando llegaron ya me había infiltrado con mis dotes camaleónicas, y eventualmente pude reunirme con su líder.
—¿Puede ser más preciso?
—No: un mago no cuenta todos sus trucos si no quiere quedarse en paro. El caso es que pude reunirme con Desilconvin...
—Si me permite, y para los televidentes que no estén al corriente, Whyvsa ha visto unificado recientemente su poder militar, político y religioso en la figura de su nuevo heredero al trono Desilconvin, lo que no ha gustado a todos. Y para cristalizar dicha comunión, han pasado a emitir conjuntamente el principal canal de información de cada rama desde la reliquia de la torre palaciega. Y hasta aquí puedo leer, pues el encuentro que iba a relatar está enmarañado por toda clase rumores.
—Rumores sin ningún fundamento debidos seguramente a la inestabilidad política que están viviendo, o quizá a la mala fama que ganamos tras la guerra. Yo me limité a informar que su emisión estaba violando los protocolos de la ITU —¡clic! Intergalactical Telecommunications Union—, causando toda clase de interferencias en los sistemas vecinos. Y tras esperar a que sus técnicos lo comprobaran y arreglaran, así como confirmar con Terra que el problema había quedado resuelto, me marche.
—Nuevamente para los televidentes que no estén al corriente, la versión oficial de Whyvsa es que, tras anunciarse el uso de la reliquia como transmisor, ésta fue substituida por una falsificación para poder tomar control sobre la misma e iniciar una guerra electrónica o jamming. Sin embargo, el pueblo se ha negado a aceptar que semejante robo fuera posible dada la fama de la seguridad de sus instalaciones, alegando un intento de golpe de estado de los portadores de la reliquia. De hecho, le han acusado de colaboracionismo, ya que ayudo a las autoridades a arrestar al ladrón, que muchos tildan de chivo expiatorio.
—Bueno, después de rebentarles su fiesta con los cortes técnicos, además del Grex, orgullo de su corona, no podía negarme. El juicio ya dictamino sentencia, por lo que tengo la conciencia tranquila. Cabría preguntarse si no son en realidad esas teorías conspiratorias intentos de deslegitimación con el fin último de derrocar al controvertido Desilconvin. Muchos deberían ser más escépticos con lo que leen por ahí: incluso había un shitpost alegando que todo era obra de algún padre preocupado de que su hijo le prestara más atención a sus pantallas que a él, parodiando mi edad.
—Oh, mi favorita es que los ingenieros de Whyvsa fueron incapaces de controlar las transmisiones de la reliquia, que estaba siendo hackeada, por lo que tuvieron que destruirla, proceso por el cual descubrieron que se trataba de una falsificación, y motivo por el cual debían celebrar que fuera robada. Incluso se están recogiendo firmas para concederle la amnistiá.
—Sin comentarios.
—Antes ha mencionado la mala fama que han ganado con la guerra. Me gustaría aprovechar la ocasión para preguntarle...




Comentarios
Publicar un comentario
El pudor es un estigma social: descuartizame, y mis manos resquebrajadas te aplaudirn.