Diario onírico 14/11/2010: Barco y metamorfosis
Estoy en un «barco-ciudad», en una terraza cerca de la proa tomando algo
en familia (aunque nos acompaña una amiga de mi hermana).
Me levanto y observo el río por el que navegamos: es un río grande, como
grande es el barco, y con muchísimos escollos y obstáculos.
El barco los esquiva con gran «facilidad», pasando por el borde cada uno
de ellos. Tenso y sorprendido, observo al timonero y sus gestos. Mi
hermana y su amiga lo observan conmigo.
Decido ir hasta la punta del barco para ver de cerca las olas que lo
golpean (ahora es como si estuviéramos en el mar). Mi hermana me
acompaña, en contra de la voluntad de mi madre.
[Dibujo esquemático con la disposición de la terraza (y nuestros
asientos), el bar al aire libre que nos servía, el mástil, el timón, la
cabina de personal y la lona]
Me desplazo lentamente, pasando por el mástil, el timón, el bar y,
finalmente, la punta. Desde aquí, decido volver atrás, hasta la zona
entre el bar y el timón.
Una ola casi (o sin casi) me empapa. Mi madre está preocupada porque mi hermana me sigue inconscientemente.
Siento que una segunda ola me empapa e intento escapar de ella volviendo
a la zona donde están mis padres. Pero resulta que no es una ola que me
empapa, sino que la ola me ha hundido en el mar.
Mi padre me llama, me hace saber que estoy bajo el mar y no es una ola.
Tras oírlo, nado hacia arriba. Al emerger, estoy en mi cama, en casa.
Pregunto que ha pasado. Mi madre está cabreada porque la niña me siguió
inconsciente hacia el peligro. Me pregunto a mi mismo si estará muerta.
Mi padre me dice «no se sabe nada, como es habitual». Me pregunto a mi
mismo si se habrán despertado en casa como yo, para darme un respuesta
tan nimia.
Decido ir a ducharme (¿por la sal del mar?), momento en el cual entra a
mi habitación mi padre. Entonces me doy cuenta que me he olvidado la
ropa y vuelvo a mi habitación, encontrándolo allí.
Mi padre está buscando en el ordenador; «haber si averiguo algo», dice,
como si buscara en Internet (¿esquelas?, ¿noticias de actualidad?, ¿la
web del hospital?). Pero cuando me acerco y miro el PC, veo
desconcertado que está mirando mis carpetas y documentos, como si
estuviera igual de resentido conmigo que mi madre y tratara de encontrar
algo (¿para inculparme?).
En vez de abrir la puerta del baño, abro la del rellano, y mientras cojo
la ropa entra la vecina de arriba (encarnada por una china desconocida)
a mirar el gasto eléctrico (¿lavavajillas y baño?) ¿para contarlo y
pagarlo? (cf. problema del agua que hubo, cocina-baño).
Finalmente entro al baño e intento recordar lo sucedido. La extraña sensación que tuve cuando me comio la ola.
Me noto extraño, me da un escalofrió y me transformo en un alien (me veo
en el espejo; la sensación es muy intensa, una de las más intensas que
he vivido nunca). Me hago pequeño y gris, se encogen mis brazos hasta
sólo quedar los ¿dedos? (cf. cortometraje «oscuridad luz oscuridad».
¡¿me he deconstruido como persona al poner en peligro a mi hermana
«inconscientemente», sin reparos, sin ética?!).
«¿Nos salvaron los alien?», me pregunto.
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El pudor es un estigma social: descuartizame, y mis manos resquebrajadas te aplaudirn.