Consumido por indigestión (de información)
(o
apología indirecta al metomentodo de la filosofía y la
universalidad de la
matemática)
tomo
tomos
por
tomar (algo)
Mas las escuetas
definiciones,
la frialdad letal de sus
visiones,
la ausencia de contexto,
pretexto,
sutiles importantes
matices,
cierta claridad
-¡biyectividad!-...
hacia tan aséptica la
tarea,
que peligraba su
pervivencia;
mas no fue esta la causa
de la muerte de mi meta,
sino el ver que tras cada
letra
esperaba virgen otra
hilera
a sucumbir, ser buscada,
y a su vez, con estas,
otras nuevas.
Y así navegue por largo
tiempo
en erráticos viciosos
círculos,
siempre auto-referidos,
carentes ya de sentido;
y sus radios se
estrecharon
sobre mi cuello atorado
cual espirales
convergentes...
condensaron en un punto,
un rayo, que dio en el
blanco.
Mas muerto el perro,
hundida la barca,
no se acabo la rabia,
no ceso mi odisea.
Está sentenciado:
la hipertextualidad
me ha de matar.
Empecé yo un día a leer
la enciclopedia...
Mas sus múltiples enlaces
y referencias
solapándose en caóticas
orgías,
con fuentes emergiendo en
cada esquina,
cuando no brotando
-¡repentinos!-
tecnicismos desconocidos,
amedrentaron mi animo
con dolorosa regresión
a mi reciente pasado,
a mi reciente fracaso.
No me permitieron, no,
terminar la A en un año.
Está sentenciado:
la hipertextualidad
me ha de matar
Desesperado, harto de mi
movimiento inercial,
fui a la que creí la
fuente madre: la universidad.
Allí mapearía la
terminología y los pilares,
los enigmas y huecos que
faltaban por llenarse.
Y el canon se impuso, y el
canon se retrajo.
Y la bibliografía se
expandió hacia el infinito,
dibujando en él el diez
de algún contingente examen.
Y murió también el deseo
del aprendizaje
por el de un titulo
lograrse, aprobarse.
Está sentenciado:
la voracidad
me ha de matar
Ataque videoclubs,
bibliotecas,
acudí a la divulgación
más baja,
y luego, con fe y sin
conocimiento,
pretendí comprender
directamente,
de vanguardia, las
investigaciones.
Surfee por la red
-pues, ¿qué no habrá en
Internet?
¿qué loco no está ya en
la red?-:
carrera curse
de OpenCourseWare,
de YouTube chupe
y a blogger me afilie.
Creí que Scribd
encerraría,
oculto bajo el tumulto,
tras la mascara de la
masa,
las respuestas que
buscaba.
Foros
con coches y sin ellos,
fotos con coches y sin
ellos,
coros con coches y sin
sellos,
loros con coles y sin
besos,
osos con botes y sin
quesos,
bolsos con dotes y sin
dedos,
…
Rezuman las palabras por
mis sienes,
se suman tus balas a mi
labia si vienes,
se fuman corrosivos mis
cinismos tus bienes,
te hurtan sin piedad si
eres o si hieres,
te hurtan aquello con lo
que hieres o eres,
te desdibujan en el lienzo
de mi mente,
te liberan de tus cadenas
y definiciones,
no más que restricciones
y delimitaciones,
búnkers de la razón, de
lo real momificaciones,
que ansían así captar la
totalidad sin contradicciones1.
…
Las cadencias persisten
en la escalera infinita2
a la que todos asisten
y nadie, mortal, imita.
La voracidad de
conocimiento le consume,
pero él no lo asume;
admitirlo le destruye.
Notas al pie
2cf.
dialéctica idealista de Hegel.
Apostilla1: Quiero hacer notar el carácter falso y equivoco del diccionario con dos ejemplos:
1.El idioma ingles carece de real academia de la lengua.
2.Ya que se ha puesto de moda el bóson de Higgs, pongámoslo como ejemplo, en honor a algún gilipollas de la radio que procedió así:
-Bosón: Partícula elemental que, como el fotón, ejerce la interacción entre fermiones.
-Fermión:Partícula elemental que, como el protón y el electrón, sigue la estadística de Fermi-Dirac
-Conclusión: renuncio a enterarme.
Si por contra uno acude a una enciclopedia, que podríamos considerar como el texto divulgativo base/estándar (a menudo mucho más correcto que los medios masivos: cf. wiki V.S. docu), mediante sus contextualizaciones históricas y conceptuales, y ayudada por gráficos y esquemas, la idea queda, en efecto, mucho más clara.
Podría decirse, por tanto, que el diccionario se rige bajo la tesis platónica de la reminiscencia, conocer es recordar, mientras que la enciclopedia, y la Academia en general, prefiere la tabula rasa aristotélica, ofreciendo una escala de especialización (vertical) en el segundo caso, y de extensión (horizontal) en el primero
(aquí puede hallarse otro ejemplo emblemático sobre las deficiencias de la RAE. Supongo que habrá a miles.)
(aquí puede hallarse otro ejemplo emblemático sobre las deficiencias de la RAE. Supongo que habrá a miles.)
Apostilla2: me gusta citar las biografías de Aquino, Descartes y Russell (cf. logicomix) cuando hablo de ese sentimiento general del intelectual que ha buscado la verdad en los libros y en el mundo y termina encerrándose (algunos más literalmente que otros) en mundos ulteriores (Dios, matemáticas y lógica respectivamente en los ejemplos antes citados. Apreciamos así una cierta tendencia; no en vano, ese era el fin de mi sesgada muestra).
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El pudor es un estigma social: descuartizame, y mis manos resquebrajadas te aplaudirn.