La maldición del eterno resfriado


Una infinidad de infinitésimos
conforman un numero arbitrario

Yo padezco un mal
llamado resfriado,
eterno resfriado.

Una condena tan ínfima,
que no permite queja;
pero tan prolongada,
que no tiene descanso.

Es la maldición
del eterno resfriado.

"Mírale, desconsolado,
llora y se lamenta
por un simple constipado",
la gente al verme gime.

Es la maldición
del eterno resfriado.



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