Condolencias a una hermana

Tirar un huevo:
sacrilegio supremo.
Matar, arreglar
puede el abogado.

Teme el pobre 
-ignoro si de mente
o de bolsillo-
aún más por perder 
la miseria que posee 
que su inextirpable 
libertad, don de humor,
pozo dormido.



Quien no está preso de la necesidad, está preso del miedo:
unos no duermen por la ansiedad de tener las cosas que no tienen,
y otros no duermen por el pánico de perder las cosas que tienen.
Eduardo Galeano


Se austero, pues,
porque todo puedes perderlo



Dedicado al frustrador de sacrilegios, 
que encadenado gime y nos aparta del pecado


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