Breves recuerdos de momentos que jamás existieron (o plantillas de seducción) IV
4.En el semáforo lluvioso
El incesante bombardeo que caía sobre sus hombros ceso, o si más no, dejo de sentirlo: esto la sobresalto un instante y le hizo mirar al cielo y tornarse hacia su entorno, encontrando así una presencia que le inquieto todavía más: la de un hombre al que miro con recelo e inquisición. Y este, ante esta reacción, le responde, apartando el paraguas:
“oh, disculpe; creí que, puestos a esperar en el mismo semáforo y teniendo un paraguas lo suficientemente grande, podríamos resguardarnos ambos en él. No considere la posibilidad de que quisiera enfermar para evitar sus tareas o sentir con la lluvia que todavía esta viva. Le ruego que disculpe mi arrogante osadía.”
Entonces ella sonrío y se acerco a él, cogiéndole la mano y acercándose el paraguas.
En aquel día gris y lluvioso, sentí que todavía poblaban humanos la Tierra.
Nota: no inspirado, pero si influido incoscientemente por el recuerdo latente de la magnifica "waking life" en el fragmento 1:04:26-1:06:21.
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El pudor es un estigma social: descuartizame, y mis manos resquebrajadas te aplaudirn.